El nombre del exdirector general del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, sigue asociado al escándalo sexual. Ayer fue interrogado bajo detención preventiva por la policía judicial que investiga el llamado caso Carlton de Lille, una trama de proxenetismo de altos vuelos de la que el político socialista y antiguo favorito para suceder a Nicolas Sarkozy en el Elíseo era supuestamente cliente.
El coche en el que iba Strauss-Kahn a su llegada de la comisaría de Lille, ayer. REUTERS / BENOIT TESSIER
Información publicada en la página 14 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 22 de febrero de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Strauss-Kahn, de 62 años, acudió voluntariamente a la citación poco antes de las nueve de la mañana en un coche de cristales oscuros. Una vez dentro de la comisaría de Lille, se le informó de que estaba bajo detención preventiva, lo que le permite contar en todo momento con la asistencia de su abogado, y autoriza a la policía a prolongar el interrogatorio un máximo de 96 horas. A la hora de cerrar esta edición se disponía a pasar la noche en comisaría.
En Francia, la utilización de los servicios de una prostituta no está penada, pero sí el proxenetismo. Strauss-Kahn podría ser imputado por «complicidad con el proxenetismo» y «encubrimiento de abuso de bienes sociales» por participar en veladas libertinas sufragadas por una empresa de obras públicas. En total, ocho personas han sido procesadas por «proxenetismo y asociación de malhechores», entre ellas un abogado de Lille, Emmanuel Riglaire, un comisario de policía, Jean-Christophe Lagarde, y el empresario Fabrice Paszkowski, amigo de Strauss-Kahn y presunto organizador de veladas con prostitutas. Según atestiguan los SMS intercambiados por el empresario y el exdirector del FMI, las citas tuvieron lugar principalmente en París, Lille y Washington.
Los imputados viajaron a la capital de EEUU en dos ocasiones acompañados de prostitutas que hacían pasar por colaboradoras. La última velada fue en Washington, la víspera de que el exdirector del FMI viajara a Nueva York, donde fue detenido, el 14 de mayo del 2011, acusado de violación por la camarera del hotel Sofitel Nafissatou Diallo.
Después de tres meses de culebrón, la justicia norteamericana retiró los cargos contra Strauss-Kahn, a quien el escándalo ya había costado el cargo y la carrera presidencial. A su regreso a Francia, en septiembre, le esperaba la denuncia por intento de violación de la periodista Tristane Banon, archivada porque, aunque hubo agresión sexual, esta había prescrito. En octubre estalló el caso Carlton. Las peticiones de DSK de declarar cuanto antes fueron de-
soídas por la policía, que siguió su ritmo hasta que juzgó oportuno interrogar al que fuera uno de los hombres más poderosos del planeta.