Más de 100 personas han muerto este sábado en Siria por los ataques del régimen de Damasco y en diversos enfrentamientos entre las fuerzas gubernamentales y los rebeldes, según denunciaron los grupos de la oposición. La Comisión General de la Revolución Siria y los Comités de Coordinación Local apuntaron que al menos 134 personas fallecieron, mientras la Red Siria para los Derechos Humanos elevó la cifra hasta los 146.
Una mujer yace muerta por los disparos de un francotirador en un barrio de la ciudad de Alepo. REUTERS / YOUSSEF BOUDLAL
La mayor parte de las víctimas se registró en la capital y su periferia, objetivo de los bombardeos de las tropas del régimen y donde, según los opositores, se encontraron este sábado los cadáveres de varias personas ejecutadas en distintos barrios, muchas de ellas con señales de haber sido torturadas y mutiladas. Un activista llamado Sham Suhaib al Qasem, residente en las afueras de Damasco, ha relatado a Efe que durante toda la mañana del sábado las fuerzas gubernamentales bombardearon intensamente la zona de Hayar Asuad, al igual que Arbin, en los alrededores de Damasco.
COMBATES EN OTRAS PROVINCIAS
Otras provincias sirias que han sido blanco de los ataques gubernamentales durante el sábado han sido Idleb, Deir al Zur, Alepo y Homs, donde se enfrentaron a los rebeldes del Ejército Libre Sirio (ELS). El consejero de comunicación de la Comandancia del ELS, Fahd al Masri, dijo a Efe por teléfono que los insurgentes se apoderaron el viernes de la sede de un batallón de la defensa aérea en Albukamal, en Deir al Zur, y se apoderaron de cohetes antiaéreos, antiblindados y abundante munición.
En Idleb, un testigo llamado Abu Husein indicó a Efe por internet que los rebeldes desarrollaron operaciones en el área de Harem, próxima a Turquía, y en el aeropuerto de Abu Duhur, por cuyo control se enfrentan a las tropas del régimen. Según Husein, el ELS ha logrado avanzar en Ariha y los efectivos leales al presidente Bachar al Asad se han retirado de un puesto de control en esta localidad tras sufrir importantes pérdidas.