De «insoportable» calificó ayer el primer ministro francés, Jean Marc Ayrault, la escalada de violencia en Córcega. El asesinato, el martes pasado, de un conocido abogado nacionalista eleva a 15 el número de víctimas mortales en lo que va de año. En el 2011, la guerra de clanes que asola la isla se cobró otras 22 vidas.
Hollande y su esposa, Valérie Trierweiler, con la mujer del presidente electo de México, Angélica Rivera, ayer. EFE / IAN LANGSDON
Información publicada en la página 14 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 18 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Para poner fin a la impotencia del Estado que ahora gobierna François Hollande ante unos crímenes en los que se mezclan el nacionalismo y la mafia -dos mundos estrechamente ligados en la sociedad corsa- Ayrault anunció una ofensiva con vocación de ir más allá del despliegue policial. «El Gobierno está decidido a actuar con la mayor contundencia contra la epidemia que mina a Córcega, que es el crimen organizado, desde hace largos años», proclamó el jefe del Ejecutivo tras el Consejo de Ministros celebrado ayer en el Elíseo.
Tanto el titular de Interior, Manuel Valls, como la de Justicia, Christine Taubira, han recibido el encargo de poner toda la carne en el asador para poner coto a la impunidad con la que actúan las organizaciones mafiosas. Ambos se desplazarán a Córcega para dirigir las operaciones y sensibilizar a la población de la necesidad de luchar contra la omertá que rodea a estos crímenes.
ABOGADO DE COLONNA / El asesinato del abogado Antoine Sollacaro, de 63 años, ha conmocionado a la isla y desatado todas las alarmas, puesto que implica que la violencia ha traspasado una nueva frontera al atacar una figura emblemática y muy respetada de la isla. Sollacaro fue el defensor del pastor independentista Yvan Colonna, condenado a cadena perpetua por el asesinato del prefecto Claude Erignac, en febrero de 1998.
Para el fiscal, Xavier Bonhomme, el crimen -unos motoristas dispararon a bocajarro al abogado cuando iba a comprar el diario en una gasolinera en las afueras de Ajaccio- responde a una «forma de operar que hace pensar de forma evidente en un ajuste de cuentas». El mismo día, en el otro extremo de la isla, también fue asesinado un exmilitante de la organización terrorista Armata Corsa, Jean-Dominique Allegrini-Simoneti.
Sollacaro era un hombre afín a los círculos independentistas. El letrado era amigo íntimo del exdirigente del Movimiento por la Autodeterminación (MAP) y actual presidente del club de fútbol AC Ajaccio, Alain Orsoini, que en el 2008 escapó a un atentado y en el 2009 fue detenido por su supuesta relación con una ola de asesinatos en el mundo de la delincuencia organizada.