La brutal ofensiva del Ejército sirio sobre Homs se cobró ayer la vida de 19 personas, entre ellas las de la veterana periodista de guerra estadounidense Marie Colvin y el fotógrafo francés Rémi Ochlik.
Información publicada en la página 14 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 23 de febrero de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
En el ataque resultaron heridos otros cuatro reporteros, uno de ellos de gravedad. Desde que empezaron las protestas contra el presidente Asad hace 11 meses han muerto un total de siete periodistas en Siria.
La corresponsal de guerra del dominical británico Sunday Times, Marie Colvin, de 55 años, y el fotógrafo Rémi Ochlik, de 28 años, colaborador de Paris Match y ganador de un World Press Photo, se encontraban en un edificio del barrio de Baba Amro, en Homs, cuando atacó el Ejército. Con ellos estaban un fotógrafo británico, uno francés y otro sirio y la enviada de Le Figaro, que está herida grave, según los opositores.
En 30 años de carrera, Colvin había cubierto, entre otros, los conflictos de Oriente Próximo, Chechenia, Kosovo, Sierra Leona y Sri Lanka, donde perdió un ojo en una explosión en el 2001. La periodista narró el martes a la BBC que había visto morir a un bebé en los bombardeos de Homs. Ella y Ochlik habían entrado en el país sin visado, ya que Damasco no permite entrar a reporteros.
CONDENA INTERNACIONAL / El ministro sirio de Información, Adnan Mahmud, aseguró que no tenía constancia de la presencia en Siria de Colvin y Ochlik y exigió a los informadores extranjeros que han entrado de manera ilegal «que regularicen su situación».
Las muertes de los reporteros causaron conmoción en Gran Bretaña y Francia. El premier británico, David Cameron, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, destacaron la importancia de la labor de los medios en el conflicto. París exigió explicaciones a la Embajada siria. Reporteros Sin Fronteras subrayó que «el Gobierno sirio ha decidido hacer callar, con los medios más violentos, a los periodistas».
Rusia, aliada de Asad, condenó la pérdida de los reporteros y respaldó la negociación de la Cruz Roja con Damasco y los grupos opositores para poder pactar treguas diarias de dos horas para la entrada de ayuda humanitaria.