Barack Obama se convirtió ayer en el primer presidente de EE UU en respaldar abiertamente el matrimonio homosexual, un tema que sigue generando una enorme división entre los estadounidenses. Tras afirmar en varias ocasiones durante los dos últimos años que su posición al respecto estaba «evolucionando», Obama cerró definitivamente las especulaciones, sumándose así a las voces de su Administración que últimamente han expresado su apoyo al matriminio gay. Este cambio de postura no tiene repercusiones legales, ya que son los estados los que deciden. Obama, hasta ahora, solo había apoyado las uniones civiles.
Información publicada en la página 16 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 10 de mayo de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
«En cierto momento llegué a la conclusión de que es importante para mí dar un paso adelante y pensar que las parejas del mismo sexo deberían poder casarse», dijo en una entrevista a ABC. Obama explicó que hasta ahora había «dudado» respecto al matrimonio porque pensaba que las uniones civiles serían suficientes para garantizar los derechos de las parejas gays. Y también porque es consciente de que para millones de estadounidenses el término «matrimonio» evoca «posiciones firmes y creencias religiosas». La nueva postura de Obama contrasta con el de su rival republicano Mitt Romney, que se opone a los matrimonios gays y quiere introducir una enmienda constitucional para prohibirlos.