En el 2008, Barack Obama logró lo que ningún demócrata en los 32 años anteriores: ganar, aunque fuera por solo 14.000 votos, Carolina del Norte. El estado que a partir de hoy acoge la convención demócrata este año vuelve a anticiparse como clave y, esta vez, la victoria de Obama se plantea más difícil.
Información publicada en la página 15 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 04 de septiembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Según un sondeo de la universidad Elon y The Charlotte Observer, Mitt Romney tiene cuatro puntos más de intención de voto que el presidente en el estado. Y aunque una encuesta diferente de PPP los sitúa empatados, los números son el último recordatorio de los apuros de Obama, cuestionado, además, por escoger para la convención un estado con un gobernador demócrata impopular, donde el índice de paro del 9,6% supera la media nacional del 8,3% y donde el peso evangélico se dejó notar en la reciente aprobación de una enmienda constitucional que veta el matrimonio homosexual.
Esos factores han impulsado protestas planeadas hasta el jueves en Charlotte, que además es la segunda urbe estadounidense en que más peso tiene la industria bancaria tras Nueva York. Conocida como la Wall Street del sur, acoge la sede central de Bank of America y una de las principales sucursales de Wells Fargo.
En Carolina del Norte, además, es enorme la presión contra los sindicatos (es uno de los estados con el índice de afiliación más bajo ), y eso explica en parte que los sindicatos hayan reducido su apoyo (organizativo y económico) a la convención. «Va a haber menos participación esta vez, hay menos entusiasmo y se va a notar», reconocía Moses Mercado, un lobista demócrata.
Obama pasa apuros incluso con los negros, que son el 22% de la población de Carolina del Norte. Sufren un desempleo del 18% y a menudo pertenecen a iglesias opuestas al matrimonio gay. Quizá en un guiño a ellos, y al 60% de todos los votantes negros del país que los demócratas estiman necesario para que Obama gane la reelección, el 27% de los 5.556 delegados son negros, un 3% más que en 2004.