El presidente de EEUU, Barack Obama, ha afirmado este miércoles que el escándalo que ha costado el puesto al director de la CIA, David Petraeus, no ha tenido hasta ahora según sus informaciones ninguna consecuencia sobre la seguridad nacional de EEUU.
Obama habla en su primera rueda de prensa en la Casa Blanca, este miércoles en Washington. LARRY DOWNING | REUTERS
"No tengo ninguna prueba hasta ahora, después de lo que he visto, del hecho de que informaciones secretas hayan sido divulgadas y que puedan tener consecuencias negativas sobre nuestra seguridad nacional", ha declarado Obama durante su primera rueda de prensa en la Casa Blanca tras su reelección, y ha añadido que la investigación sobre el caso sigue en marcha, por lo que según él se debe respetar la presunción de inocencia de todos los implicados.
Obama ha evitado referirse directamente al proceso que rodeó la dimisión de David Petraeus como director de la CIA y ha pedido "esperar" a que concluya la investigación que lleva a cabo el FBI. "Me reservaré mi opinión de cómo surgió todo el proceso relacionado con [la dimisión del] el general Petraeus", ha afirmado.
El presidente de EEUU ha declarado también que la economía del país "se está recuperando" y que la prioridad es crear empleos, en una breve intervención al inicio de la rueda de prensa, en la que ha insistido en que demócratas y republicanos "tienen que trabajar juntos" para reducir el déficit y ha reiterado su propuesta de que, para lograrlo, los ricos deben pagar más impuestos.