Las dietas de los diputados británicos vuelven a ser motivo de polémica. Veintiséis parlamentarios han estado cobrando 20.000 libras anuales (24.500 euros) del dinero de los contribuyentes, como ayuda para el alquiler de un piso en Londres, a pesar de tener una vivienda en propiedad en la capital, que a su vez habían alquilado. En varios casos los diputados alquilaban su propiedad a otros diputados, según ha confirmado la Autoridad Independiente de Estándares Parlamentarios.
En la lista de los que habían reclamado las ayudas utilizando este truco se encuentran el exministro de defensa conservador Liam Fox y los exsecretarios de Estado de Defensa, Peter Luff, de los 'tories' también y Nick Harvey de los liberaldemócratas. Desde el pasado verano los diputados de Westminster no pueden cargar en los gastos parlamentarios los intereses derivados de sus hipotecas, pero la ayuda al alquiler sigue en vigor. La reclamación de esas dietas no vulnera las normas, pero muestra que, tres años después de que estallara el gran escándalo de los gastos de los diputados, algunos siguen ingeniándoselas para obtener el máximo dinero posible del erario público.