La menor cristiana paquistaní en libertad bajo fianza acusada de profanar el Corán tiene "miedo" de ser "asesinada" por extremistas de su país, según ha declarado en una breve entrevista con la CNN, la primera que ha concedido a un medio de comunicación desde que estalló el polémico caso.
Manifestación de cristianos paquistanís a favor de Rimsha Mashi, en Hyderabad, el 2 de septiembre. NADEEM KHAWER | EFE
"Tengo miedo de que la gente nos mate", ha declarado por teléfono a la CNN Rimsha Masih, pocos días después de su salida de la cárcel de Rawalpindi, cerca de Islamabad, la capital de Pakistán, y de su espectacular traslado a un lugar desconocido, digno de un guión de Hollywood, en un helicóptero militar bajo fuertes medidas de seguridad.
La niña, analfabeta y de unos 14 años de edad según los médicos que la examinaron, fue encarcelada a mediados de agosto tras ser acusada por sus vecinos de quemar varias páginas del Corán, un delito punible con cadena perpetua según la ley de blasfemia de Pakistán.
La menor, de frente amplia y nariz chata y redonda, ha mantenido en la entrevista que nunca quemó ninguna página del texto sagrado del islam.
El caso dio un giro inesperado hace 10 días cuando la policía encarceló al imán de la mezquita vecina de la joven cristiana, en el barrio popular de Mehrabad, en las afueras de Islamabad, tras acusarle de introducir páginas con versículos del Corán en la bolsa de la menor, mezclándolas con las supuestamente quemadas por esta, para atizar el odio musulmán contra la minoría cristiana y "expulsarla" de la zona, según la policía.
Los primeros testimonios de la familia de Rimsha, recogidos por la BBC y publicados el martes, revelan la intensidad con la que decenas de personas airadas acudieron corriendo hacia la casa de la familia al enterarse de que la adolescente había supuestamente quemado el Corán.
"La gente entró en la casa para coger a mi hija, temía que nos iban a matar", afirmó la madre de Rimsha. "Había mucha gente, y nos dijeron: 'Vamos a cortar las manos a los que queman el Corán'", señaló su hermana mayor.
Según su familia, Rimsha se encerró en el cuarto de baño y esperó a la policía. "Nos dijeron: 'Vamos a quemaros la casa, no os salvaréis ni tú ni tus hijos, y quemaremos las casas de los otros cristianos", afirmó el padre de Rimsha.
Presas del pánico, numerosos cristianos de Mehrabad abandonaron el barrio por temor a una nueva Gojra, una aldea paquistaní donde en el verano del 2009 jóvenes musulmanes radicales quemaron vivos a siete cristianos e incendiaron 77 casas tras propagarse el rumor de una supuesta blasfemia.
Después de la detención de Rimsha, su familia abandonó el barrio y cambió varias veces de residencia, siempre bajo estrictas medidas de seguridad. Aun así recibieron amenazas de muerte, según su padre.
La familia vive ahora escondida en un lugar desconocido y bajo protección del Gobierno, que la mantendrá mientras el caso no se resuelva en los tribunales, lo que podría durar varios meses.
Rimsha no podrá salir de Pakistán hasta que finalice el proceso legal, aunque no piensa hacerlo a pesar de temer por su vida y la de su familia. "Me encanta Pakistán y nunca voy a dejar mi país", ha declarado la niña a la CNN.