Un policía muerto, varias decenas de heridos y 255 detenidos ha dejado en Chile la conmemoración del 39º aniversario del golpe de Estado de Augusto Pinochet, según las autoridades del país. También fueron incendiados un autobús y cuatro automóviles, dijo a los periodistas el general Luis Valdés, jefe de Carabineros en la capital chilena, quien precisó que entre los heridos hay 26 funcionarios de la institución, tres de ellos graves por impactos de bala. También se encuentra grave un adolescente de 16 años herido de bala.
Varias personas rinden homenaje a las víctimas y desaparecidos del golpe militar del 11 de septiembre de 1973, en Santiago de Chile. EFE / ARIEL MARINKOVIC
El cabo de carabineros Cristián Martínez Badilla, de 27 años, murió tras recibir un balazo cuando trataba de evitar el saqueo de un supermercado en el municipio de Quilicura, al norte de Santiago. Sobre el homicidio, el general Valdés manifestó que "estamos con pena y dolor, un carabinero joven ha caído en cumplimiento del deber". Agregó que aún no hay detenidos por el homicidio del cabo y advirtió contra el creciente uso de armas de fuego y la participación de menores en los actos de vandalismo, al punto que de los 255 detenidos en los disturbios, 83 son menores de edad.
El presidente chileno, Sebastián Piñera, condenó hoy la muerte del policía en las protestas y prometió hacer todo lo posible para identificar a los asesinos del funcionario. "Estos hechos lo único que producen es dolor, muerte y destrucción", dijo Piñera esta madrugada en una improvisada rueda de prensa a su regreso a Santiago tras visitar Australia y participar en la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) en Vladivostok (Rusia).