El Gobierno italiano ha aprobado la segunda fase de su llamado Plan de Acción-Cohesión, con el que reprograma el uso de los fondos estructurales europeos destinados al sur de Italia. El Ejecutivo tecnócrata italiano, que preside Mario Monti, cifra en algo más de 2.300 millones de euros el valor total de los fondos europeos que este plan redistribuirá ahora para otros usos en las regiones menos desarrolladas del sur del país: Campania, Calabria, Apulia y Sicilia, para las que además se han destinado 167 millones de euros de recursos italianos destinados a medidas sociales.
"Gran parte de estos fondos vienen de Europa, que no tiene que ser vista como el guardián del rigor", ha dicho Monti en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros de este viernes, en la que ha añadió que "el rigor es el método, pero el crecimiento, el trabajo y la inclusión, son los fines".
Unos 845 millones del total presupuestado serán destinados a objetivos llamados de "inclusión social", como la atención a los niños y a los ancianos dependientes y a financiar proyectos presentados por jóvenes y que tengan finalidades sociales.
Unos 1.498 millones de los 2.300 millones serán destinados a iniciativas empresariales para jóvenes, a la promoción de la investigación e innovación y a la revalorización de las áreas geográficas que tengan un interés cultural para los turistas.
Paralelamente, el Ejecutivo ha desbloqueado 117 millones destinados a políticas sobre la familia y otros 50 millones para poner en marcha, con la colaboración de los ayuntamientos, un carnet social. "Se trata de una medida para contrastar la pobreza, ya que los ciudadanos que no tienen medios deben poder contar con una renta mínima", ha declarado Elsa Fornero, ministra de Trabajo.
En la larga rueda de prensa, en la que los ministros han explicado el plan aprobado, Monti ha argumentado que "hay muchas formas de convertirse en colonias de otros países" y que una manera de conjurarlo es la autonomía. "Somos protagonistas activos en Europa, pero queremos tener el mismo grado de autonomía y decisión responsable que tienen otros países y estábamos a un tris de perder este grado de autonomía", ha declarado.
Monti ha añadido que Europa debe hacer mucho más en favor del crecimiento económico, pero ha subrayado que ya, hoy en día, "ofrece ciertos márgenes de crecimiento que con frecuencia no son utilizados, como ha sucedido en Italia durante largo tiempo”.