La oposición liberal al Kremlin ha sacado el martes decenas de miles de personas a las calles de Moscú exigiendo una "Rusia sin Putin". La protesta, bautizada como la Marcha de Millones, se celebra a pesar de un acoso policial sin precedentes contra los líderes opositores.
Manifestantes rusos corean consignas contra Vladimir Putin, este martes, en Moscú. MAXIM SHEMETOV | REUTERS
El lunes, la policia rusa registró casas y oficinas de los organizadores de la protesta en el marco de una investigación sobre la manifestación que el pasado 6 de mayo terminó en violentes choques entre manifestantes y fuerzas antidisturbios.
Este martes, los agentes han cercado el centro de la capital rusa preparándose para detenciones masivas de acuerdo con la nueva y más dura ley de mítines firmada el viernes por el presidente, Vladimir Putin. La nueva legislación impone multas de hasta 25.000 euros contra los que infrinjan las normas actuales.
Mientras, varios líderes opositores se han persentado esta mañana ante el Comité de Instrucción donde han sido sometidos a un interrogatorio en relación con su participación en la protesta del 6 de mayo.