La cancillera alemana, Angela Merkel, ha aterrizado este martes en Atenas a las 10.30 GMT para iniciar su primera visita a Grecia desde el inicio de la crisis financiera en la eurozona. Su visita a Grecia está considerada de alto riesgo, dada la animadversión de muchos sectores sociales griegos hacia la cancillera, contra quien se han convocado protestas y manifestaciones.
Merkel y Samarás, a la llegada de la cancillera alemana al aeropuerto de Atenas. PANTELIS SAITAS | EFE
Manifestantes concentrados antes de la protesta contra la cancillera alemana. JOHN KOLESIDIS | REUTERS
Tres mujeres sostienen una pancarta contra Merkel, este martes en el centro de Atenas. YANNIS BEHRAKIS | REUTERS
A su llegada a Atenas, blindada con grandes medidas de seguridad para evitar incidentes, Merkel ha sido recibida en el aeropuerto internacional por el primer ministro griego, Andonis Samarás, y por varios ministros del Gobierno. Tras la ceremonia de bienvenida con honores militares, los dos mandatarios se han dirigido a la sede del Gobierno para la primera reunión de trabajo, en una visita que solo durará varias horas.
Según el diario 'Kathimerini', Samarás pretende recibir de Merkel el apoyo a su programa de reformas, pero también algún gesto a favor de suavizar algunas de las medidas de austeridad que negocia con la troika, formada por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Los principales sindicatos griegos han convocado protestas y manifestaciones contra la visita de Merkel y en rechazo a las duras condiciones de ahorro impuestas a Grecia a cambio de ayuda financiera, una política de austeridad de la que Alemania es la principal valedora.
Para garantizar la seguridad, unos 7.000 policías han sido desplegados en Atenas, con unidades de francotiradores protegiendo el recorrido de la comitiva de Merkel. La policía ha decretado la "prohibición de reunión pública" en una extensa área del centro de Atenas, aunque sí se permitirá la manifestación de los sindicatos, así como otra convocada por el Partido Comunista, pero no otra a la que ha llamado un partido nacionalista frente a la embajada de Alemania.
También se ha decretado el cierre en seis céntricas estaciones de metro para dificultar el acceso de los manifestantes al centro de la ciudad, y el resto del transporte no funcionará durante varias horas.