La cancillera alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, han dado un nuevo impulso a la convergencia fiscal entre sus respectivos países, han reforzado su posición para salvar a Grecia y al euro y han puesto en marcha un frente común para apoyar al pueblo sirio frente al régimen de Bachar el Asad. Tras el 14ª consejo de ministros franco-alemán, celebrado esta mañana en el palacio del Elíseo, en París, Merkel ha expresado su apoyo a Sarkozy “en todos los planos”, incluido el electoral, pese a que el presidente no ha oficializado aún su candidatura. Ambos participarán por primera vez juntos en una emisión televisiva, que será retransmitida simultáneamente en la televisión francesa y alemana a partir de las 20 horas.
Los dos mandatarios han reiterado que a principios de marzo 25 países europeos firmarán un tratado “histórico” para atajar la crisis de la deuda soberana que ha puesto al euro en jaque. Según Sarkozy, “Europa nunca había decidido tan rápido ni de forma tan estructural” con medidas que imponen el rigor presupuestario y sientan las bases para el relanzamiento de la economía.
La entente franco-alemana se ha reforzado también en el terreno bilateral, con un avance en la unificación de sus respectivas fiscalidades en el impuesto de sociedades. Esta convergencia debería culminar en enero del 2013, coincidiendo con la celebración del 50 aniversario del Tratado del Elíseo, que ambos países desean “revivificar” para estrechar su relación en diferentes ámbitos, desde la política de seguridad hasta la internacional.
La canciller y el presidente han expresado su preocupación por la situación en Siria así como su incomprensión por el bloqueo que impone Rusia a una resolución de la ONU para impedir las masacres a los opositores de Al Asad. Sarkoy ha dicho que esta tarde hablará con el presidente ruso, Dimitri Medvedev, para intentar convencerle de que deje de ejercer su capacidad de veto.
“Estamos aterrorizados ante lo que pasa en Siria, Rusia debe preguntarse de debe llevar a cabo su política en contra de la liga árabe”, ha declarado Sarkozy. A la espera de que Moscú cambie de posición, Francia y Alemania han acordado lanzar una cumbre de amigos del pueblo sirio para demostrar a la población que “no está sola”. “Este fin de semana ha habido 200 muertos más, no podemos aceptarlo”, ha concluido el jefe del Estado francés.
En cuanto a la participación de Merkel en la campaña electoral francesa para apoyar a Sarkozy, la canciller ha considerado “normal” su implicación para respaldar al representante de un “partido amigo”, de la misma manera que François Hollande participó hace unas semanas en el congreso del Partido socialista alemán. La declaración de amistad de Merkel a Sarkozy se produce después de conocerse la posición de Hollande sobre el tratado europeo.
Si gana, el candidato socialista no piensa ratificar el tratado si este no se renegocia para incluir nuevas medidas para relanzar la economía. Sarkozy recordó que cuando Alemania y Francia firman un acuerdo es un “compromiso de Estado, no político” que se hace para defender “los intereses de un país” y que “implica a toda la población”.