La cancillera alemana, Angela Merkel, ha incidido este miércoles en la importancia que tiene para la economía germana la situación de la economía del resto de sus socios de la eurozona, porque, en su opinión, si a sus vecinos europeos no les va bien, "tampoco le irá bien" a Alemania.
En una rueda de prensa conjunta con el primer ministro italiano, Mario Monti, tras la cumbre bilateral celebrada en Roma, Merkel ha manifestado que Alemania necesita que exista un "desarrollo económico positivo" en las demás economías de la eurozona, porque si no el país no podrá mantener su prosperidad.
"Si a nuestros vecinos en Europa no les va bien, a largo plazo tampoco le irá bien a Alemania", ha insistido la cancillera, que además ha recalcado que el mercado interior "no es suficiente" para la integración y es necesario a avanzar en otros sectores, como los servicios.
Respecto a la cumbre europea de la semana pasada, Merkel ha recalcado que cada país miembro del Consejo Europeo pone de manifiesto sus intereses y ha recordado que las decisiones solo se pueden tomar por unanimidad, por lo que, en su opinión, finalmente solo se adoptan medidas "que son buenas para todos".
Asimismo, ha incidido en que lo importante es que todo lo que se trate esté basado en las normas que están vigor y de eso se cercioraron en esta última cumbre. El principio de trabajo, ha añadido, es "por un lado, la responsabilidad propia, y por otro, la solidaridad; por un lado, los intereses propios, y por otro los intereses conjuntos".
La cancillera alemana ha aprovechado la cumbre bilateral sobre la crisis financiera para alabar las medidas acometidas por Monti en los últimos meses, y también las que pretende aprobar en los próximos días, como su plan de recorte en el gasto público, con el que pretende evitar la subida del IVA prevista de 2 puntos para el próximo octubre.
Por su parte, Monti ha asegurado que Italia no piensa pedir ayuda a sus socios ni recurrir a los mecanismos de estabilidad financiera a nivel europeo porque "no lo necesita", ha declarado, subrayando que el país transalpino no está en la misma situación de otros países como Irlanda, Portugal o Grecia.
"Italia no pide ayuda porque no la necesita para hacer frente a la financiación de su déficit", ha asegurado el primer ministro italiano en la rueda de prensa conjunta con Merkel, donde ha explicado que su país tendrá este año un desajuste del 2%, la mitad de la media europea, mientras que el año que viene logrará un beneficio en términos estructurales.
"Afortunadamente, Italia no se encuentra en las mismas condiciones en las que estaban Grecia, Irlanda o Portugal", ha añadido Monti. El primer ministro ha achacado a "décadas de políticas no rigurosas" el hecho de que Italia cuente actualmente con una de las mayores ratios de deuda pública de la zona euro, cuyo coste se resiente en los mercados en función de las apreciaciones positivas o negativas para el conjunto de Europa.
Monti también ha insistido en la necesidad de que la Unión Europea vaya hacia una mayor integración, en la que se comparta una mayor soberanía a nivel comunitario, "si esto quiere decir instrumentos de política y política económica más eficaces, pero haciendo cada uno sus deberes en casa".
Esto deberá "llevar a la UE a un nivel de competitividad y de presencia en la economía global, de lo que Alemania es ejemplo ilustre, y devolver la seguridad a los ciudadanos para superar los prejuicios latentes en nuestras opiniones públicas, que quizá es el elemento de mayor distorsión hacia nuestra integración europea", ha concluido el primer ministro italiano.