El Mercosur y la Unasur decidieron suspender a Paraguay como miembro hasta que se restablezca el orden institucional, aunque se abstuvieron de aplicar sanciones económicas al país. La decisión se tomó ayer en la cumbre de ambos bloques en la provincia argentina de Mendoza.
La presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, en la cumbre del Mercosur de ayer, en la provincia de Mendoza (Argentina). NATACHA PISARENKO | AP
"No queremos sanciones económicas porque las pagan los pueblos, no los Gobiernos", dijo la presidenta anfitriona, Cristina Fernández de Kirchner, al inicio de unas intervenciones que prosiguieron a puerta cerrada. Los cancilleres de la región acordaron que Paraguay recuperará su lugar en el Mercosur y la Unasur cuando se normalice la situación del país.
Con esta medida se busca presionar al presidente provisional de Paraguay, Federico Franco, para respete el cronograma electoral, que contempla comicios generales en un plazo de nueve meses.
Fernández de Kirchner calificó de "parodia" el juicio político que condujo a la destitución de Fernando Lugo como presidente de Paraguay semana pasada. "No hay en el mundo un juicio que dure dos horas y no ofrezca la posibilidad de defenderse", señaló.
La anfitriona consideró que lo ocurrido en Paraguay tiene en la región dos antecedentes fallidos: los intentos de desestabilizar al presidente de Bolivia, Evo Morales, y el de Ecuador, Rafael Correa, en el 2008 y el 2010, respectivamente. En ambos casos, la presión de Unasur fue crucial para preservar el orden institucional. "Que no se instalen en la región los golpes suaves", advirtió Fernández de Kirchner, en relación a las destituciones que ya no requieren de la participación militar, como sucedía décadas atrás, y que, como ha pasado en Paraguay, "tienen una pátina de cierta institucionalidad".
El Gobierno provisional paraguayo expresó su disgusto por la exclusión del Mercosur y Unasur. "Con mesura, con firmeza y ajustándonos a los principios del derecho internacional, no pueden sacarnos de ninguna reunión", señaló el canciller José Felix Estigarribia.