Siria está sumida en un baño de sangre. Al menos 15 personas han muerto, entre ellas una niña de 11 años, como consecuencia de la prepresión policial en Deraa, al sur del país durante manifestaciones contra el Gobierno. La niña murió como consecuencia de una bala perdida durante las protestas producidas durante la celebración de los funerales. Nueve de los muertos se produjeron en los enfrentamientos de la noche y otros seis en las protestas durante los funerales.
Los muertos han sido transportados al hospital por coches particulares, informa el corresponsal de France Press. Alguno de ellos mostraba disparos en la cabeza.
Deraa, a un centenar de de kilómetros al sur de Damas, está rodeada por el Ejército y las fuerzas antiterroristas. Las calles están desiertas desde el mediodía y la mayoría de las tiendas, cerradas.
Según informa Efe, al menos cuatro personas, entre ellas un soldado, han fallecido durante los enfrentamientos registrados en los funerales. La página web contraria al régimen sirio Ajbar al Sharq, que cita a testigos, ha informado de que tres personas murieron por cargas policiales.
En cuanto al militar muerto, un miembro del Observatorio Sirio de Derechos Humanos dijo a Efe que fue agredido por sus compañeros al negarse a atacar la mezquita de Al Umari en Deraa, en la que se refugiaban unos 300 manifestantes.
Fuego real y gases lacrimógenos
Según Ajbar al Sharq, la policía disparó fuego real y lanzó gases lacrimógenos contra los miles de asistentes al funeral, causando al menos tres muertos, entre ellos el de la niña de 11 años.
Además, la web opositora asegura que los cuerpos de seguridad usaron proyectiles que causaron un gran orificio en la mezquita de Al Umari con el fin de entrar en el edificio. Cerca de esta mezquita tuvo lugar anoche un ataque contra una ambulancia en el que murieron al menos cuatro personas, según la agencia de noticias SANA, que atribuyó la agresión a un grupo armado.
Sin embargo, Ajbar el Sharq ofrece una versión totalmente diferente de los hechos y asegura que "las fuerzas de seguridad atacaron a cientos de manifestantes que se encontraban rente a la mezquita Al Umari", causando los seis muertos.
Reformas políticas
En los últimos días ha habido distintas concentraciones en varios puntos de Siria, pero sobre todo en Deraa, en favor de reformas políticas en este país, que hasta ahora no se había visto contagiado por las rebeliones populares de Túnez, Egipto, Libia, Baréin o Yemen.
Siria vive desde 1963 bajo la ley de emergencia, que impide la convocatoria de manifestaciones públicas.
El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, ha condenado el uso de la violencia contra "manifestantes pacíficos" en Siria. "El secretario general reitera su llamamiento a las autoridades sirias para que se abstengan de utilizar la violencia y se atengan a sus compromisos internacionales en materia de derechos humanos, entre los que se encuentra el derecho a la reunión pacífica", ha indicado el portavoz de Ban, Martin Nesirky.
Ban Ki-moon
A través de su portavoz, Ban ha recordado también al Gobierno de Siria su "obligación de proteger a la población civil y su responsabilidad de abordar las aspiraciones legítimas de su pueblo por medio de diálogo y reformas".
El portavoz del secretario general ha asegurado que los últimos acontecimientos en la ciudad siria de Deraa requieren "una investigación transparente" de lo sucedido y que sus responsables sean llevados ante la Justicia.
Según 'Ajbar al Sharq'
Ajbar al Sharq señala que alrededor de 300 personas se encuentran encerradas en una mezquita de Deraa, ciudad ubicada en el sur de Siria, cerca de la cual tuvo lugar anoche un ataque contra una ambulancia en el que murieron al menos cuatro personas. El presidente sirio, Bashar al Asad, destituyó el domingo al gobernador de la provincia de Deraa tras la muerte de al menos cinco manifestantes en unas protestas que estallaron el pasado viernes para exigir reformas políticas.