Al menos 93 soldados han muerto en Saná, capital de Yemen, en un atentado suicida perpetrado durante los preparativos de una parada militar. Los heridos se elevan a más de 300, según fuentes militares, que no descartan que la cifra final de muertos acabe siendo más elevada.
Los forenses investigan el lugar en el que ha explosionado la bomba en Yemen. KHALED ABDULAH | REUTERS
El terrorista suicida, ataviado con uniforme militar, ha hecho estallar el explosivo que llevaba adherido a su cuerpo junto a los militares que preparaban el escenario, en la plaza Sabine, donde mañana martes debe conmemorarse el 22º aniversario de la unificación de Yemen. La mortífera explosión ha sido de tal envergadura que ha abierto un agujero en la céntrica plaza.
El ministro de Defensa, Mohamed Naser Ahmad, y el jefe del Estado Mayor, Ali al Ashual, que se encontraban en la plaza en el momento de la explosión, han salido ilesos del atentado. La policía ha cercado los accesos a la zona, donde todavía quedan restos humanos esparcidos por el suelo y hay una gran mancha negra de ceniza.
Un oficial de la policía, general Hamid Besher, ha apuntado que las primeras investigaciones señalan a que el grupo terrorista Al Qaeda está detrás de este atentado, que lleva el sello de esta organización.
Este atentado coincide con el desarrollo de una gran ofensiva militar en el sur del país, iniciada el pasado día 12 contra los feudos de Al Qaeda en la provincia de Abian. En la última semana, decenas de personas, entre militares y supuestos combatientes, han perdido la vida en los combates.
La actividad de Al Qaeda ha aumentado en el Yemen desde que hace más de un año estallara la revuelta popular contra el régimen de Ali Abdalá Saleh, cuya salida definitiva del poder se produjo a finales de febrero pasado con la toma de posesión de Hadi, quien hasta entonces había sido su vicepresidente.