En los cuatro días que debía durar la tregua pactada entre las fuerzas sirias y el Ejército Libre Sirio (ELS) con mediación internacional, murieron entre 400 y 569 personas en Siria, según denunciaron ayer grupos opositores al régimen de Damasco. Las armas no respetaron la fiesta musulmana del Sacrificio, que empezó el viernes y acabó ayer, y los combates, bombardeos y atentados no cesaron.
Información publicada en la página 12 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 31 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) aseguró que en cuatro días habían muerto 569 personas -255 civiles, 166 rebeldes y 148 miembros del Ejército y las fuerzas de seguridad sirias-. Los Comités de Coordinación Local (CCL) dieron la cifra de 439 víctimas, entre ellas 45 menores de edad y 40 mujeres. La mayoría de lso fallecidos se produjeron en Damasco, la capital siria, y Alepo, la segunda ciudad del país.
Los grupos opositores pudieron documentar 1.559 violaciones de la tregua, propuesta a los dos bandos en conflicto por el mediador de la ONU, Lajdar Brahimi, que el lunes reconoció que su propuesta de alto el fuego había ignorada por las fuerzas gubernamentales y los rebeldes. «Si esto no es una guerra civil, entonces no sé lo que es. La guerra civil debe terminar. La situación ahora es muy complicada, empeora y toda la comunidad internacional debe unirse y ayudar al pueblo sirio a encontrar una salida a la crisis», dijo Brahimi tras reunirse con el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, en Moscú.
Las fuerzas sirias bombardearon ayer con aviones de combate suburbios de Damasco y la ciudad de Maaret el-Numan, en el norte, situada en el camino entre la capital siria y Alepo. En esta localidad murieron al menos cuatro personas, entre ellas tres niñas, según informó el OSDH. «El régimen quiere reconquistar Maaret el-Numan (en manos de los rebeldes) porque une Damasco y Alepo, es una ciudad muy estratégica», exlicó Rami Abdul-Rahman, director del OSDH.
Las zonas más afectadas por los ataques en Damasco fueron Hayar al-Asuad y Yober. En Idleb, en el norte del país, se vivieron duros combates entre el Ejército y grupos rebeldes. Según los CCL, solo en Idleb murieron 30 personas. En Homs, las fuerzas de Asad atacaron un monasterio jesuita en el centro histórico de la ciudad e hirieron a un monje. La televisión siria informó de que el lunes fue asesinado en Damasco el general de brigada de la Fuera Aérea siria Abdalá al Jaledi por «grupos terroristas».