Marie Colvin, de 54 años, era una celebrada reportera de guerra estadounidense que trabajaba para diarios británicos. Curtida en diferentes frentes, Corvin perdió un ojo en un atentado que sufrió en Sri Lanka cuando informaba sobre la guerrilla tamil en el 2001.
La periodista tenía numerosos premios como el de mejor corresponsal extranjera según la prensa británica por su cobertura de la guerra de Bosnia. Y tenía el de la International Women's Media Foundation por su cobertura de la guerra de Chechenia y Kosovo.
En Sri Lanka se convirtió en la primera periodista extranjera en seis años que lograba entrar en las regiones tamil, donde condiguió entrevistas con los principales líderes rebeldes. Su versión de la historia contradijo la tesis del Gobierno y evidenció que se estaba reteniendo la ayuda humanitaria para fomentar el conflicto. Los soldados le dispararon cuando intentaban traspasar sus líneas en un puesto de control para volver a la región rebelde.
Era una de las corresponsales más veteranas del Sunday Times. En noviembre del 2010 participó en un acto recordando a los periodistas fallecidos mientras informaban y donde defendió la necesidad de seguir cubriendo guerras.
En Siria, donde estaba trabajando para el Sunday Times, había narrado el conflicto para la BBC, relatando escalofriantes imágenes de la represión del régimen de Al Asad. Venía de Libia, donde siguió la caída del régimen de Gadafi.
Había estado casada con el excorresponsal del El País Juan Carlos Gumucio, que se suicidó en Bolivia hace diez años.
Estaba considerada comola mejor reportera británica.