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Un panorama muy sombrío es el que dibujó el ministro de Exteriores español, José Manuel García-Margallo, al analizar ayer en Barcelona la situación en Oriente Próximo y el norte de África y las estrategias de la política exterior española y de la Unión Europea (UE) hacia los países mediterráneos. «La situación es peor que hace dos meses y hay más preguntas que respuestas», afirmó en un acto del Institut Europeu de la Mediterrània (IEmed). Del Sahel a Siria, el jefe de la diplomacia española alertó del auge del extremismo islamista y subrayó la necesidad de canalizar esfuerzos para que la transición en los países de las revueltas árabes no descarrile.
Estudiantes musulmanes protestan por la película contra Mahoma, ayer, en la ciudad india de Calcuta. AFP / DIBYANGSHU SARKAR
Información publicada en la página 13 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 20 de septiembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
García-Margallo habló de Siria con una franqueza inusitada. Explicó que el consenso que se había forjado en la UE (que Asad abandonara el poder y animar a los sectores reformistas del régimen a negociar una transición con la oposición) de poco sirve ya, porque el Consejo Nacional Sirio (CNS) ni agrupa a toda la oposición exterior ni es el interlocutor en las «zonas liberadas». «Cuanto más dure el conflicto, más influencia tendrán los extremistas», dijo.
El ministro consideró «de extraordinaria gravedad» lo ocurrido en el norte de Malí «a las puertas del norte de África y por tanto de la UE».
LA UPM / Ante este panorama, García Margallo denunció «la dispersión de esfuerzos de la UE» y propuso que la Unión por el Mediterráneo (UpM),
-con cuyo secretario general, Fathallah Sijilmassi, se acababa de entrevistar- «sea el cauce único y exclusivo de todas las iniciativas de la UE para la región». «Hay que actuar deprisa, no sabemos cómo hacerlo y los esfuerzos están dispersos», dijo.
Margallo explicó posteriormente que se ha reforzado la seguridad en las embajadas españolas en todos los países donde ha habido protestas por la película contra Mahoma.