Conversar con Manolis Glezos es como hacerlo directamente con la Historia Contemporánea de Grecia. Este héroe de la Resistencia antifascista -famoso por descolgar la esvástica que los nazis habían izado en la Acrópolis- pasó por las principales cárceles del país, fue condenado a muerte en varias ocasiones, fue diputado por diversos partidos de la izquierda y participó junto al Pasok en el primer Gobierno socialista de Grecia, lo abandonó por sus promesas incumplidas y fue alcalde de su pueblo, para luego regresar a la política ateniense de la mano de la izquierdista Syriza. Y, sin embargo, a punto de cumplir 90 años prefiere hablar del presente y de sus nuevas luchas más que de sus glorias del pasado.
Manolis Glezos, héroe de la resistencia griega durante la ocupación nazi, en su casa de Atenas. ANDRÉS MOURENZA
Información publicada en la página 20 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 29 de junio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
-Acaba de ser elegido diputado por la coalición izquierdista Syriza, pero su formación no logró imponerse a los conservadores de Nueva Democracia...
-A pesar de todo nuestra victoria ha sido grande (Syriza ha pasado del 4% de los votos en el 2009 al 27% el pasado 17 de junio). No ganamos las elecciones en primer lugar porque hubo una presión muy fuerte desde el exterior. Todos los líderes europeos decían qué debíamos votar los griegos. La segunda razón es que mucha gente, que trabaja en Atenas, no tenía dinero suficiente para volver a su pueblo a votar por segunda vez consecutiva [en Grecia no existe la opción del voto por correo]. Y la tercera razón se debe a la propia Syriza, porque hubo voces muy diversas y eso dio la imagen de un partido que parecía no tener claro lo que iba a hacer.
-Se dijo que los planes de Syriza llevarían a Grecia fuera del euro.
-Nuestra política está dentro de la Unión Europea. Algunos dicen que tenemos que salir de la UE porque no estamos de acuerdo con la política de la Comisión Europea, pero entonces también deberíamos salir de Grecia por no estar a favor de la política del Gobierno griego. Y hay una razón más... Europa es un nombre griego, que significa «de vista amplia». Europa debería ser el territorio poblado por gente con una visión del mundo amplia.
-El nuevo Gobierno de coalición no ha empezado con buen pie, hay quien opina que no durará mucho.
-Es difícil saber cuánto durará. La troika no presionará a favor de nuevos recortes de salarios y pensiones para evitar que la gente salga a la calle a protestar y así el Gobierno se mantenga en el poder, pero se va atar el futuro de Grecia (a través de la deuda) durante los próximos doce o trece años.
-Hay griegos que comparan la ocupación alemana de la segunda guerra mundial con la actualidad. ¿Existen paralelismos?
-Absolutamente no. En aquella época había fusilamientos, quema de pueblos, muertes por hambruna y hoy todo esto no ocurre. Ahora se está dando otro tipo de dominación pero que ha sido aceptada por los países intervenidos.
-¿Qué tipo de oposición va a hacer Syriza?
-La lucha va a ser muy fuerte, en el Parlamento y también fuera. Para la izquierda, la lucha será por la soberanía griega.
-Ahora que Syriza es el principal partido de la oposición, ¿puede moderarse como le ocurrió al Pasok, nacido como partido radical?
-No, porque, con Syriza, ha nacido en Grecia una nueva izquierda. El partido aglutina a fuerzas ideológicamente diversas: eurocomunistas, trotskistas, maoístas, anarquistas y también personas que provienen del Pasok. La novedad es que estas fuerzas, que antes se peleaban entre sí por guiar al pueblo, ahora quieren caminar junto a él. Para llegar a este punto se debatió mucho y se convocaron muchísimas asambleas en la calle donde la gente realizó aportaciones y sugerencias. Con todo ello se escribió el programa electoral, que tuvo en cuenta el 80% de las decisiones tomadas en las asambleas.