Miles de activistas opositores al presiden te ruso, Vladímir Putin, han salido este sábado a las calles para exigir reformas políticas, elecciones anticipadas y liberación de los presos políticos. En la llamada Marcha de Millones, que se celebra por tercera vez desde la reelección de Putin como presidente en marzo pasado, solo en Moscú han participado más de 20.000 personas, según los organizadores, que comprenden un heterogéneo abanico desde movimientos liberales hasta comunistas.
“¡Libertad para los presos políticos!”, "¡No al estado policial!", "Rusia sin Putin!", "¡Elecciones anticipadas!", se lee en algunas de las pancartas. “Nuestro objetivo principal es hacer que las autoridades abran un diálogo con nosotros. La última marcha fue hace tres meses y desde entonces ninguna de nuestras demandas ha sido respetada. Ni un solo prisionero político ha sido liberado. Todo lo contrario, hemos visto más represión y más arrestos", ha dicho el dirigente del Frente de Izquierdas, Serguéi Udaltsov.
Las anteriores manifestaciones que tuvieron lugar el 6 de mayo y el 12 de junio habían congregado hasta 100.000 personas en el centro de Moscú. Desde entonces, el Kremlin ha tomado varias medidas para intimidar a los opositores y conseguir que el número de sus partidarios se reduzca.
En junio, Putin firmó un aumento sin precedentes de las multas por incumplir las normas de celebración de mítines y actos públicos. Acto seguido, se aprobaron unas represivas enmiendas en la ley de oenegés que obligan a las organizaciones que reciban financiación del extranjero y se dediquen a “actividades políticas” a que se registren como “agentes extranjeros”.