El Periódico

LA CARRERA AL ELÍSEO

Macron presenta su programa de gobierno en el que promete leyes de regeneración democrática

El candidato a la presidencia francesa dice que su objetivo es llevar a cabo una "transformación radical" del país

Macron presenta su programa de gobierno en el que promete leyes de regeneración democrática

REUTERS / CHRISTIAN HARTMANN

Emmanuel Macron durante un acto electoral en París.

Jueves, 2 de marzo del 2017 - 20:02 CET

Criticado durante meses por la ambigüedad de sus propuestas y la ausencia de programa, Emmanuel Macron, el candidato a las elecciones presidenciales francesas que se define como progresista, ha presentado este jueves su “contrato” con los electores para lograr una “transformación radical” del país.

Macron ha expuesto ante un gran auditorio congregado en el Pabellón Gabriel, a dos pasos del Palacio del Elíseo, los grandes ejes de la política que aplicará si gana el próximo 7 de mayo. Entre sus propuestas figura la de dignificar la vida política francesa, legislando, entre otras cosas, para prohibir que los parlamentarios puedan contratar a familiares, como es el caso del 20% de los diputados y senadores actuales.

La iniciativa forma parte de una ley de moralización de la vida política que, en su opinión, es algo que los franceses esperan de sus gobernantes. Es también una de las condiciones que el centrista François Bayrou impuso a Macron para sellar la alianza electoral que las dos formaciones materializaron la semana pasada.

RENDIR CUENTAS

Macron pretende erradicar el conflicto de intereses de los parlamentarios impidiéndoles que ejerzan actividades de consultoría, fiscalizar sus ingresos totales y acabar con su régimen especial de jubilación. En su ideario figura igualmente un mayor control de la actividad gubernamental y que el presidente rinda cuentas de su balance una vez al año ante la representación nacional.

En el contexto de la actual campaña electoral, las propuestas de Macron adquieren una especial relevancia. Dos de los candidatos a la presidencia, el conservador François Fillon y la ultraderechista Marine Le Pen, están siendo investigados por supuestos empleos ficticios de asistentes parlamentarios y los dos han vertido acusaciones gravísimas contra el sistema judicial.

Fillon, acosado por el llamado ‘Penelopegate’ que le puede acarrear la imputación de un delito de desvío de fondos públicos, ha hablado de “asesinato político” y de “desafío democrático”.

Le Pen no sólo se ha negado a comparecer ante la policía para declarar en el marco de la investigación sobre los salarios pagados por el Parlamento Europeo a colaboradores que trabajaban para el partido, sino que ha amenazado a los magistrados con consecuencias si llega al Elíseo.

Macron ha aprovechado este contexto, cada vez más favorable a sus aspiraciones, para defender que, en contra de lo que proclaman sus detractores, no es “el candidato de los ganadores de la globalización” sino que su programa se dirige a las clases medias y populares. Su filosofía, ha dicho, es facilitar la vida de los franceses ofreciéndoles al mismo tiempo "libertad y protección".

Entre las medidas destinadas a los más desfavorecidos es la exoneración del impuesto sobre la vivienda, que afectará al 80% de los hogares o un plan para reducir la discriminación laboral de los jóvenes de los suburbios.

PLAN DE INVERSIÓN

El candidato de ‘En Marche!' ( En Marcha), formación que pretende superar la tradicional división ideológica izquierda-derecha, plantea un plan de inversión de 50.000 millones de euros para modernizar la economía; flexibilizará el sistema de pensiones sin tocar la actual edad de la jubilación (62 años); destinará el 2% al gasto militar y contratará a 10.000 policías y gendarmes.

En el capítulo educativo y cultural, destaca la prohibición de usar móviles en los centros escolares o la creación de un pase cultural para los jóvenes. En el terreno internacional, Macron defiende un proyecto “profundamente europeo”, un presupuesto para la zona euro y asumir sin ambages que la Europa de dos velocidades es ya una realidad.

Macron ha resaltado que el programa es “coherente” y “pragmático” porque se ha elaborado sobre el terreno, a través de 25.000 cuestionarios y más de 3.000 talleres de reflexión para tener en cuenta la opinión de los franceses de a pie.

Los últimos sondeos pronostican que vencerá a la candidata del Frente Nacional con el 61% de los votos, frente al 31% que lograría Marine Le Pen.