En Estados Unidos, cada año electoral es año de intensificada guerra de valores y este 2012, con el campo de aspirantes republicanos a la nominación inmerso en su propia lucha por atraer el voto socialmente más conservador, no es excepción. Ayer, la última batalla de esa contienda se libró en el Senado. Tras cuatro días de encendido debate, la Cámara alta rechazó una propuesta republicana que buscaba conseguir que cualquier empleador o aseguradora rechazara cubrir anticonceptivos y otros «servicios » si estos iban «contra creencias religiosas o convicciones morales».
Información publicada en la página 15 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 02 de marzo de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
La enmienda que el senador republicano Roy Blunt había colocado en una propuesta de ley sobre autopistas era la enésima embestida de los conservadores a la reforma sanitaria de Barack Obama. Pero, además, era llave para que los republicanos, muchos de los cuales se enfrentan a la reelección en noviembre, atacaran a Obama por su supuesto pisoteo de las libertades religiosas.
CONTRA LA MUJER / El debate de la propuesta permitió a los demócratas denunciar «la sistemática guerra contra la mujer» que libran los republicanos y acusarles de «revivir guerras culturales».
Además, los demócratas insistieron en que, de haber salido adelante, la enmienda habría puesto en manos de cualquier empresario o asegurador la capacidad de decidir no dar cobertura, más allá de la planificación familiar, en temas donde pudieran juzgar moralmente al empleado o su estilo de vida. En el Senado, ayer hubo cruce de filas ya que tres demócratas intentaron que la enmienda saliera adelante y una republicana se sumó a la mayoría que lo evitó con 51 votos frente a 48.
Y el resultado mantiene vigente la política diseñada por Obama, que garantiza que cualquier empleado tiene acceso en un seguro a la cobertura de fármacos y aparatos anticonceptivos sin cargos así como a procedimientos de esterilización.
El propio Obama decidió dar un paso atrás en febrero ante la presión católica y para evitar la pérdida de votos al acceder hacer una excepción en esa política en el caso de instituciones católicas como universidades u hospitales.