Los observadores de la ONU en Siria han decidido suspender su misión en ese país, según ha informado este sábado el jefe de la misión, el general noruego Robert Mood. En un comunicado, Mood explica que la decisión, que supone que los observadores dejarán de patrullar por ahora en el país, se produce tras "una intensificación de la violencia armada en Siria durante los últimos diez días".
El humo de los bombardeos del Ejército sirio sobre Al Khalidieh, cerca de Homs, el jueves. HANDOUT | REUTERS
"Esta escalada (de la violencia) limita nuestra capacidad para observar, verificar e informar, así como para apoyar el diálogo local y los proyectos de estabilidad; básicamente impide nuestra capacidad de llevar a cabo nuestro mandato", señala la nota.
Según Mood, "la falta de voluntad por las partes de buscar una transición pacífica, y su movimiento hacia posiciones militares está aumentando las bajas en ambos bandos: civiles inocentes, hombres, mujeres y niños están siendo asesinados cada día".
Para el jefe de los más de 300 cascos azules en Siria, la actual situación "implica riesgos significativos para nuestros observadores", y, por lo tanto, la Misión de Supervisión de la ONU para Siria (UNSMIS) "suspende sus actividades". De esta forma, los observadores "no seguirán patrullando y permanecerán en sus posiciones hasta nueva orden". Asimismo, restringirán los contactos con el régimen del presidente sirio, Bashar al Asad, y con la oposición.
La suspensión será revisada a diario y las operaciones sólo se reanudarán cuando el organismo internacional vea "que la situación es adecuada para proseguir las actividades del mandato".
Damasco y Homs han sido estas últimas horas escenario de la violencia. Los grupos opositores sirios han denunciado que las fuerzas del régimen bombardean desde la pasada noche con gran intensidad la localidad de Duma, en las afueras de Damasco, lo que ha causado la muerte a civiles.
Según el grupo de activistas sobre el terreno Comités de Coordinación Local, al menos 15 personas, entre ellas dos mujeres, han muerto y otras 350 han resultado heridas desde esta pasada noche en la ofensiva, que se inició hace cuatro días.
El grupo ha difundido imágenes a través de Youtube en las que se muestran los cadáveres de varias personas, entre ellos ancianos, jóvenes y mujeres, que supuestamente perdieron la vida por los bombardeos sobre esta localidad, un bastión de los opositores.
En Homs, otro bastión de la revuelta contra Asad, un millar de familias están atrapadas por los bombardeos que el Ejército está lanzando sobre la ciudad, en el centro del país, según el Observatorio sirio de los derechos humanos, que ha pedido a la ONU que "intervenga inmediatamente" para lograr el cese de los bombardeos y la evacuación del millar de familias.
De hecho, el Ministerio francés de Asuntos Exteriores mostró ayer la preocupación del país por las informaciones que hablan de una "inminente" operación a gran escala del régimen sirio contra Homs.