Los dos cooperantes españoles liberados el miércoles en Malí, tras permanecer como rehenes nueve meses en manos de un grupo terrorista islamista, llegaron ayer a España. La madrileña Ainhoa Fernández de Rincón y el mallorquín Enric Gonyalons fueron secuestrados, junto a la cooperante italiana Rossella Urru -también puesta en libertad- el pasado 22 de octubre en los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf, en el desierto argelino.
Información publicada en la página 17 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 20 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Los cooperantes españoles llegaron anoche a la base de Torrejón de Ardoz, en Madrid -donde fueron recibidos por sus familiares y por la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría- procedentes de la capital de Burkina Faso, Uagadugu, donde fueron trasladados desde el lugar donde permanecían retenidos, en la región de Gao (este de Malí), feudo del Movimiento de Unicidad y la Yihad en África del Oeste (MUYAO), aliado de Al Qaeda y autor del secuestro.
A pesar del largo cautiverio, los cooperantes se mostraron sonrientes y aparentemente en buen estado, aunque Gonyalons cojea ligeramente por una herida en la pierna. Según dijo a la agencia AFP un miembro del equipo mediador en la liberación, durante el secuestro uno de los raptores disparó contra Gonyalons «de forma deliberada».
OPERACIÓN COMPLICADA / También aseguró que la operación para sacar a los cooperantes de Malí se complicó por el mal tiempo y porque los rehenes estaban en lugares diferentes, por un lado las mujeres y por el otro Gonyalons. Según la misma fuente, la liberación tuvo una «contrapartida». Se hizo a cambio de poner en libertad a tres islamistas. «Hemos llevado allí [a Gao] a un saharaui», que cumplía cárcel en Mauritania, «y un segundo islamista ha sido liberado en Mauritania. El tercero debe ser liberado en Níger», aseguró la fuente.
El miércoles, uno de los dirigentes de MUYAO, Mohamed Ould Hicham, aseguró que los rehenes habían sido puestos en libertad a cambio de tres prisioneros islamistas y el pago de un rescate, que la agencia de noticias Mauritana ANI ha cifrado entre dos y tres millones de euros. El equipo de mediadores, sin embargo, no ha hablado del pago de rescate.
Según ANI, al menos uno de los tres islamistas liberados fue detenido acusado precisamente de haber participado en el secuestro. Se trata de Mamine Udd Ufkir, que cumplía prisión en Nuakchot.
El grupo MUYAO controla el norte de Malí junto al movimiento Ansar Dine (Defensores de la Religión), ambos aliados de la organización Al Qaeda en el Magreb Islámico. Tras la liberación de los tres cooperantes, todavía permanecen secuestrados 13 extranjeros en el Sahel.
Fuera de esta región, dos cooperantes españolas, la madrileña Blanca Thiebaut y la catalana Montserrat Serra, fueron secuestradas el pasado 13 de octubre en Kenia y se cree que están cautivas en Somalia.