Los intentos de conciliación de los ministros del Gobierno tecnócrata de Mario Monti no han servido para desactivar la ola de protestas en Italia. Ayer, a los taxistas, cuyas huelgas se renuevan cada 24 horas sin fecha de caducidad, se sumaron los camioneros con una masiva movilización que paralizó las carreteras de medio país.
Camioneros italianos bloquean la autopista A16 en un peaje a la altura de Nápoles, ayer. EFE / CIRO FUSCO
Información publicada en la página 14 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 24 de enero de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
La ira de los camioneros remite a la subida del precio del combustible en unos 10 céntimos el último mes -ahora se paga 1,75 euros el litro- , que se debe al nuevo impuesto que pesa sobre el petróleo, introducido con el primer paquete de medidas económicas aprobadas por el Ejecutivo italiano en diciembre. Pero también critican el conjunto de normas que el Consejo de Ministros aprobó el pasado viernes y que, según el gremio, no contiene ayudas para los trabajadores del sector frente a la crisis.
La protesta se originó la semana pasada en la isla de Sicilia, donde, como en la mayoría de las regiones del sur de Italia, el transporte de mercancías se hace mayoritariamente por carretera. Pero donde también, según la asociación de los industriales, la mafia podría estar detrás de la protesta. «Tenemos prueba de ello», afirmó secamente Ivan Lo Bello, el líder de Confindutria Sicilia.
CAOS / Bajo este clima de tensión, Italia ofrecía ayer una panorama caótico. Cientos de camioneros bloquearon numerosos puntos de la autopistas entre Roma y Nápoles, entre Salerno y Reggio Calabria y entre Caserta y Salerno, así como varias carreteras secundarias en la mayoría de las regiones italianas.
Turín, Florencia, Bari, Nápoles y Génova fueron algunas de las ciudades en las que la salvaje protesta provocó también la paralisis del tráfico urbano, mientras que al menos 60 puntos de peaje fueron literalmente sitiados por los huelguistas.
«Se trata de un protesta ilegal y que tendrá graves consecuencias para los consumidores y para las empresas», afirmó en respuesta la asociación de consumidores Codacons. «Se está poniendo en peligro el abastecimiento sobre todo de los productos perecederos como la leche», dijo, por su parte, el gremio de los agricultores Coldiretti.
Lejos de amainar la tormenta, también los farmacéuticos, los abogados y los propietarios de gasolineras han anunciado protestas para los próximos días. Y eso que, según un sondeo publicado por Il Corriere della Sera, seis de cada 10 italianos están de acuerdo con las reformas aplicadas.
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