El líder del grupo ultraderechista Partido Nacional Británico (BNP), el eurodiputado Nick Griffin, ha defendido hoy el "derecho a discriminar" tras verse inmerso en una polémica con una pareja de homosexuales.
Griffin reivindicó ese derecho para justificar los comentarios que hizo en Twitter después de que una pareja de gais ganara una demanda por discriminación contra la propietaria de un hostal que no les dejó hospedarse pese a que habían hecho reserva, al considerar que iba contra su fe cristiana.
Tras conocerse el veredicto del tribunal, que sienta precedente en el Reino Unido, el diputado convocó a sus partidarios a manifestarse delante de la casa de los dos homosexuales, Michael Black y John Morgan, de los que facilitó la dirección personal, para darles "un poco de acción".
"A los señores Black y Morgan, domiciliados en (...) Un equipo de la justicia británica vendrá en vuestra casa en Huntington para daros un poco de 'acción' (...) ¡Digamos no a la heterofobia!", escribió el líder del BNP, convicto de delitos raciales.
Anteriormente, Griffin, licenciado por la prestigiosa universidad de Cambridge, había tuiteado que se organizaría una protesta para "defender los derechos de todos los propietarios de viviendas, incluidos los gais, a alquilar o no habitaciones a quienes quieran".
En declaraciones a la BBC, el político se ha justificado este viernes diciendo que hablaba en nombre de "la mayoría silenciosa" y reivindicó "el derecho de las personas a discriminar". "Ellos han abusado del sistema para demandar a una pareja de cristianos", ha aseverado, al tiempo que ha defendido la legitimidad de las "acciones directas de protesta pacífica", como supuestamente iba a ser la manifestación convocada frente a la casa de la pareja gay.
Black, de 64 años, y Morgan, de 59, consiguieron ayer sendas indemnizaciones tras ganar su caso contra Susanne Wilkinson, una mujer de fe cristiana que les rehusó la entrada en su hostal del sureste de Inglaterra en marzo del 2010 por su orientación sexual, pese a que ambos habían pagado ya el depósito de la reserva.
La pareja ha restado hoy importancia a la amenaza de Griffin, al que han tildado de "idiota", y ha recordado que quienes ofrecen un servicio al público "deben obedecer la ley". La Policía vigila ahora la vivienda de Black y Morgan, quienes han subrayado que las leyes antidiscriminación protegen también a todas las personas de diferentes religiones y razas.