Enric Gonyalons y Ainhoa Fernández, dos cooperantes españoles secuestrados el pasado 22 de octubre en los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf (Argelia), fueron puestos ayer en libertad después de nueve meses de cautiverio en el norte de Malí, bastión de la organización terrorista de Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI).
Información publicada en la página 16 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 19 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Junto a ellos también fue puesta en libertad la cooperante italiana Rossella Urru, secuestrada el mismo día que los españoles. «La liberación de Gonyalons y Fernández está en curso, pero aún no ha finalizado. Está previsto que lleguen a España en las próximas horas», confirmaron a EL PERIÓDICO fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores. Los dos cooperantes españoles salieron ayer en avión desde Burkina Fasso, país fronterizo con Malí que desde la primera semana del secuestro colaboró en las negociaciones para poner fin al cautiverio de los españoles. «Tenemos que agradecer el apoyo que los países del Sahel han dado al Gobierno español para la puesta en libertad de los rehenes», añadieron desde Exteriores.
Los tres voluntarios cayeron en manos del Movimiento por la Unidad y Yihad en África Occidental (MUYAO), un grupo vinculado a la organización de AQMI que desertó de la red del difunto Bin Laden en la zona del Magreb para sacar tajada económica con esta operación. Los terroristas pidieron 30 millones de euros a cambio de la liberación de los cooperantes y aunque un portavoz de los islamistas de Ansar Dine -este movimiento de naturaleza islamista radical domina actualmente el norte de Malí- negara el pago de un rescate, mediadores árabes aseguraron a EL PERIÓDICO que «Al Qaeda siempre trabaja con condiciones». En el año 2009, el Gobierno español también asumió un alto desembolso para sacar con vida del bastión terrorista a tres voluntarios de una oenegé catalana -Roque Pascual, Albert Vilalta y Alicia Gámez-.
CANJE POR DETENIDOS / Horas después de la liberación de los cooperantes, las autoridades mauritanas liberaron al saharaui Mamme Ould Oukfir, detenido en noviembre por su implicación en el secuestro de los tres cooperantes.
«Estamos muy contentos. Esperamos verlo mañana y luego hacer una buena fiesta», comentaba ayer Carlos Gonyalons, hermano de Enric, a una persona próxima en Mallorca, informa Marisa Goñi.
Él aguardaba en la isla las novedades que le trasladaban sus padres y su otro hermano desde Madrid, adonde se desplazaron antes de que se divulgara la liberación.
La familia, residente en el municipio de Marratxí, ha evitado en todo momento el contacto con los medios de comunicación porque les recomendaron «absoluta discreción para facilitar una final feliz». Y lo han mantenido a rajatabla.
La lacra del terrorismo yihadista está muy extendida en el norte de África, especialmente en el norte de Malí, donde los islamistas radicales de Ansar Dine junto a los alqaedistas han logrado expulsar a los tuaregs independentistas y apoderarse de la región para imponer su hegemonía e instaurar la sharia. Esta zona del Sahel es una pasarela para el tráfico de armas y municiones de AQMI.