La gestión migratoria de Grecia, que se ha lanzado a la caza y captura de inmigrantes indocumentados, ha levantado las críticas de onegés como Human Rights Watch (HRW) y Amnistía Internacional (AI). En los últimos días, 6.000 simpapeles han sido detenidos. «Grecia tiene derecho a hacer respetar sus leyes de inmigración y, tras un proceso justo, deportar a aquellos que no tengan derecho a permanecer en el país, pero no tiene derecho a tratar a la gente como criminales o a aventurar su estatus de irregularidad solo por su raza o etnia», criticó Benjamin Ward, subdirector de HRW para Europa y Asia Central.
Información publicada en la página 12 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 09 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
«La actuación de la policía griega durante el último fin de semana plantea serias dudas sobre la discriminación por motivos de raza», considera, en un comunicado, la oenegé AI. La organización también se hace eco de las pésimas condiciones en las que se encuentran los inmigrantes detenidos en la capital griega, con más de 170 personas en una habitación y con graves carencias tanto de alimentación como de higiene básica.