En menos de tres años ya estaba levantada Kilamba. Esta nueva ciudad está diseñada para albergar a medio millón de personas en sus perpendiculares calles y alineados edificios. De momento, no hay nadie. Es un fantasma. Los dos euros con los que vive al día un angoleño no dan para poder comprar uno de sus apartamentos.
Kilamba es un megaproyecto inmobiliario construido en las cercanías de Luanda, la capital de Angola. En menos de tres años fue construido por la empresa estatal China International Trust y el Investment Corporation. La inversión, 3.500 millones de dólares.
La urbe de 5.000 héctareas cuenta con 750 edificios -la mayoría de ellos, vacíos-, escuelas y 100 locales comerciales, ocupados por empresas de servicios públicos.
Cada apartamento ronda los 200.000 dólares. Un año después de que los apartamentos salieran a la venta, tan solo 220 se han vendido, según reporta el Daily Mail.
Sebastiao Antonio, un estudiante de 17 años, destina tres horas al día a ir a la escuela. "Realmente me gusta este lugar, es muy tranquilo y no hay delincuencia", ha comentado a la BBC. Pero después de preguntarle si él y su familia se mudarían allí, Antonio respondió. "De ninguna manera, no nos podemos permitir esto. Es imposible. Y no hay trabajo para mis padres aquí", exclamó.