Setenta y nueve ataúdes cubiertos con la bandera palestina entraron ayer en la Muqataa de Ramala, sede de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), con honores de funeral de Estado. Los esperaba el presidente palestino, Mahmud Abbas. Los féretros contenían los restos de palestinos muertos en ataques contra israelís
Miembros de las fuerzas de seguridad custodian en Ramala los ataúdes con la bandera palestina, ayer. REUTERS / MOHAMAD TOROKMAN
Información publicada en la página 14 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 01 de junio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
-algunos suicidas- desde 1975.
Al entrar en el recinto, las fuerzas de seguridad palestinas los saludaron y dispararon diversos tiros al aire. Decenas de familiares esperaban los restos, que se dispusieron junto al mausoleo del líder histórico Yaser Arafat, para enterrarlos definitivamente en sus localidades de origen.
«Hemos esperado 16 años. Cuanto más hablaban del acuerdo para entregar los cuerpos, más ganas teníamos de que se hiciera realidad», dijo Um Ramez Obeid, que recuperó los restos de su hijo Ramez.
Doce ataúdes más llegaron a Gaza, donde fueron honrados en una ceremonia militar por las autoridades de Hamás. Más tarde fueron trasladados a la principal mezquita de la ciudad de Gaza, donde sus familiares pudieron velarlos antes de ser sepultados de nuevo. Las autoridades israelís habían entregado los féretros a las palestinas a primera hora en el valle del Jordán.
ACUERDO / Procedían de uno de los cementerios de los números, donde Israel entierra a los «combatientes enemigos», identificando sus tumbas con cifras. Para los israelís, estos palestinos son «terroristas» que han asesinado a decenas de civiles; para muchos palestinos son «mártires» y «héroes».
La entrega de estos 91 cuerpos formaba parte del acuerdo alcanzado entre Israel y presos palestinos para que los reclusos pusieran fin a una huelga de hambre generalizada.
Tel-Aviv considera la devolución de los cuerpos «un gesto humanitario para construir confianza y ayudar a que se vuelva a poner en marcha el proceso de paz», afirmó Mark Regev, portavoz del primer ministro israelí, Binyiamin Netanyahu.