El Ministerio de Economía se tomó ayer la molestia de emitir una nota de prensa comentando el saldo de la balanza comercial española del mes de mayo. Básicamente pretendía subrayar que el saldo negativo de 163.185 millones de euros (entre enero y mayo) de la balanza financiera, «aunque negativo, no se puede asimilar directamente con una fuga de capitales». Pero las cifras dadas a conocer ayer por el Banco de España son, sin embargo, tozudas y constatan una salida de capitales de España sin precedentes en los últimos años.
Información publicada en la página 15 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 01 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Solo en mayo salieron 41.000 millones. La diáspora financiera coincide con la crisis de Bankia y el malestar generado entre muchos ahorradores, pero las salidas de depósitos representa. una pequeña parte, tan solo 606 millones de euros (4.100 desde enero). La gran retirada de capitales se produjo en las inversiones de cartera -deuda pública, acciones y bonos de titulización-, 12.199 millones de euros, solo en el quinto mes del año, para un total de 70.000 desde enero. Descontados los ingresos por los mismos conceptos, el saldo asciende a 9,197 millones en mayo y 65.544 en los cinco primeros meses del año. Hay que recordar que en mayo del 2011, el saldo era positivo en 8.766.
La caída de títulos españoles en la cartera de los extranjeros es un claro ejemplo de falta de confianza en el país. Pese a ello, Economía prefiere hacer hincapié en la partida otras inversiones, en la que se contabilizan los movimientos en el mercado interbancario, para destacar que las dificultades son «de financiación exterior (con una prima de riesgo muy alta) y la elevada dependencia de la banca de la financiación del BCE». Los datos de mayo explican que se originó una salida de 31.923 millones. Sumados los cinco primeros meses, el saldo es de 108.000 millones. Son operaciones de tesorería de las entidades, traspasos entre filiales y matrices. Se trata «operaciones con mucha volatilidad», destaca Economía, pero sobre todo muestran que los bancos españoles tienen que financiarse, mientras que los extranjeros retiran sus depósitos.
INVERSIÓN DIRECTA / El único apartado de la balanza que tiene saldo positivo es la inversión directa , que tiene por destino a las empresas. Las entradas por este concepto son de 9.800 millones desde enero y las salidas han sido de 3.110 millones, con lo que el saldo es de 6.709 millones durante los primeros cinco meses del año.