El socialista François Hollande, presidente electo de Francia, ha protagonizado este martes junto a su rival, el conservador Nicolas Sarkozy y aún jefe del Estado, una ceremonia oficial en París antes de asumir el cargo, el próximo 15 de mayo.
Hollande y Sarkozy juntos, en el homenaje al soldado desconocido ATLAS NEWS
El socialista François Hollande, presidente electo de Francia, saluda al conservador Nicolas Sarkozy, aún jefe del Estado galo,durante un acto de homenaje a los caídos por Francia. EFE
Los dos dirigentes han rendido juntos tributo al soldado desconocido bajo el Arco de Triunfo de la capital francesa, y han proporcionado así una imagen histórica e inédita desde 1995, cuando la recrearon el entonces presidente saliente, François Mitterrand, y su contrincante vencedor, Jacques Chirac.
De ese modo, Hollande se ha otorgado también un nuevo vínculo con Mitterrand, su mentor político, después del baño de masas que vivió el domingo en la Plaza de la Bastilla, donde el fallecido expresidente socialista también celebró su victoria hace 31 años.
La solemnidad de la que hace gala en este tipo de actos el protocolo francés ha quedado patente en el homenaje a los caídos por Francia y en conmemoración del armisticio que puso fin a la segunda guerra mundial.
Antes de reunirse con Hollande, Sarkozy ha depositado una corona de flores ante la estatua del general Charles de Gaulle, héroe de la liberación de Francia de la ocupación nazi. "Es el sentido de mi presidencia, quiero unir", ha declarado Hollande brevemente después del acto y antes de abandonar el lugar.
"Había que unir. Presidente aún en ejercicio, presidente electo que va a asumir sus responsabilidades el 15 de mayo, teníamos, tanto uno como otro, que estar en esta ceremonia", ha añadido Hollande.
El solemne acto, en una jornada festiva en Francia y con todas las características de una ceremonia del Estado que Hollande presidirá desde el día 15, ha supuesto un paréntesis en los preparativos del traspaso de poderes.