Dos semanas después de ser investido presidente y a 12 días de las elecciones legislativas, François Hollande eligió ayer la televisión pública para explicar a los franceses sus primeros pasos al frente del Estado y reafirmarse en su estrategia europea de liderar un giro de la política de austeridad marcada por Alemania para introducir medidas en favor del crecimiento. «No acepto que Europa sea vista como un enfermo» sentenció.
Información publicada en la página 16 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 30 de mayo de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Pese a sus diferencias con la cancillera Angela Merkel, se mostró determinado en su objetivo de alcanzar «un compromiso». «Habrá medidas de crecimiento además del pacto presupuestario», sostuvo Hollande, quien defendió un diálogo equilibrado en la UE que no se limite al eje franco-alemán. «No podemos apartar a los demás», dijo para subrayar que no piensa reproducir el esquema de Merkozy en las relaciones entre los países europeos.
Para dejar claro que su método no implica debilidad, insistió en que no piensa tolerar miradas de «compasión» como las que observó hacia a Europa en el G-8 celebrado la semana pasada en Camp David. «Es la primera potencia económica, con una moneda fuerte que hay que defender», enfatizó.
Respecto a la situación de Grecia, expresó su deseo de que decida «quedarse en el euro» pero dijo respetar la decisión que tomen los ciudadanos en las elecciones de junio. Hollande admitió que la manera utilizada por la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, para reprender a los griegos instándoles a que paguen sus impuestos no fue la adecuada. «Hay una cosa que se llama respeto», afirmó..
Ante su propia cita con las urnas, las legislativas del próximo 10 y 17 de junio, Hollande puso el acento en la necesidad de obtener la mayoría en el Parlamento para llevar a cabo reformas como la de las pensiones-regreso a la jubilación a los 60 años para quienes hayan cotizado 41 años- , la educación, el aumento del salario mínimo o la revalorización del poder adquisitivo. Para hacerlas compatibles con la reducción del déficit, admitió que serán necesarios sacrificios. «Habrá que pedir esfuerzos», que, según dijo, se traducirán en una mayor presión fiscal «lo más justa posible» para que «paguen más los que más tienen».
VENTAJA SOCIALISTA / Los sondeos dan ventaja ajustada a los socialistas. Según el instituto Ipsos, la coalición del Partido Socialista con los Verdes obtendrá el 37% de los votos frente al 35% de los conservadores de la Unión por un Movimiento Popular (UMP). Hollande, según las encuestas, no lograría la mayoría absoluta que disfrutó Nicolas Sarkozy, al que ha derrotó en las presidenciales a base de ofrecer un perfil de hombre «normal» en las antípodas de su predecesor.