El jefe del grupo chií libanés Hizbulá, Hasan Nasrala, advirtió ayer a EEUU y al mundo de que la furia musulmana por la difusión de una película que insulta al profeta Mahoma «no va a ser pasajera, es el nacimiento de un movimiento que debe continuar en toda la umma (nación musulmana)». Nasrala habló desde una tribuna y rodeado de guardaespaldas en la manifestación que se celebró ayer en Beirut a instancias de Hizbulá contra el filme. La participación de Nasrala sorprendió, ya que no suele aparecer en público.
Información publicada en la página 12 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 18 de septiembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Las protestas en los países árabes y musulmanes contra la película volvieron a multiplicarse ayer. La mayor batalla campal se produjo en Afganistán, donde 800 personas se congregaron ante una base norteamericana en Kabul, lanzaron piedras y quemaron vehículos. La protesta se saldó con al menos 30 heridos. En la ciudad paquistaní de Wari, centenares de manifestantes incendiaron varios edificios y una persona murió. En Karachi hubo choques entre manifestantes y agentes que acabaron con 40 detenidos.
La violencia se reprodujo en Yakarta, la capital de Indonesia, donde hubo una protesta ante la embajada de EEUU. En Egipto, un yijadista vinculado a Al Qaeda emitió una fatua (edicto religioso) que justifica matar a cualquiera de los que participaron en el filme.