El casi recién nombrado director general de Intermón Oxfam, José María Vera (Madrid, 1965), se permite bromear al decir que no es buen momento para casi ningún director general y menos para el de una oenegé. Pide que nadie se llame a engaño al leer el macrodato de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), aunque hable de un leve descenso de la hambruna en el mundo.
Información publicada en la página 3 de la sección de Tema del día de la edición impresa del día 10 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
-¿Hay recursos suficientes en el planeta para que nadie tuviera que pasar hambre?
-Sí, los recursos son suficientes.
-Lo dice sin dejar ni una sola rendija a la duda.
-Es que no hay ningún tipo de duda. No es un problema de recursos, es un problema de una distribución
desigual y de un desperdicio importantísimo a lo largo de la cadena productora y consumidora.
-Pese al ligero descenso de la hambruna, los datos de la FAO siguen siendo demoledores.
-Que 870 millones de personas sigan pasando hambre en el mundo continúa siendo una cifra escandalosa. La tendencia de los últimos 20 años permite decir que se han hecho cosas bien, que la cooperación para el desarrollo ha conseguido objetivos y que luchar contra el hambre ha tenido sus frutos. Pero es peligroso e inquietante ver cómo en los últimos cinco años se ha estancado esta tendencia de descenso.
-¿Qué está pasando en estos últimos años que tanto le preocupa?
-Desde el año 2007 se está experimentando un aumento muy preocupante del precio de los alimentos que coloca a millones de personas en una situación de grave vulnerabilidad alimentaria. Los dos ejemplos más claros son los países del Cuerno de África y los del Sahel, que ya padecen crisis crónicas sujetas a diferentes ciclos.
-¿Por qué han subido tanto las materias primas básicas?
-No hay un solo motivo, es una combinación de varios factores. Los más destacados son el cambio climático, que está mermando muchísimo las cosechas, y la especulación en el mercado de los alimentos. A la volatilidad real se añade la volatilidad especulativa. Un símil con el mercado financiero ayuda a entenderlo muy bien. Una cosa es una pequeña sucursal bancaria tradicional y otra muy diferente el sofisticado mercado de productos financieros para especular.
-¿Hay gente ganando mucho dinero con la especulación en el mercado alimentario?
-Sí. Se está usando la tierra que debería dar de comer a las personas para otras cosas. La comida que debería alimentar a mil millones de personas acaba siendo gasolina para mil millones de coches. Los productos que da la tierra se están usando para hacer biocombustible. Esto enlaza con el grave problema del acaparamiento de tierras.
-¿Qué quiere decir con acaparamiento de tierras?
-Hay que frenar a las multinacionales que compran la tierra. El Banco Mundial debería aplicar una moratoria a los programas de compra de tierras. En África se han comprado 56 millones de hectáreas de tierra, el equivalente a la superficie de España. Y eso no repercutirá en la población africana. Servirá para generar biocombustibles o exportar a grandes consumidores a costa de la vulnerabilidad alimentaria de los africanos.
-El Gobierno de Mariano Rajoy ha aplicado recortes del 60% en cooperación internacional...
-Si todos los países aplicaran recortes en cooperación como lo ha hecho España, estaríamos hablando de la pérdida de millones de vidas. Y no estoy exagerando. La cooperación salva millones de vidas.