• Jueves 23 mayo 2013, 21:46 h

elPeriódico.com

Estopa

Registrarse | Identificarse

El futuro de Europa | La crisis helena

Si Grecia dejase el euro...

Viernes, 18 de mayo del 2012 Imprimir Enviar esta noticia Aumentar/ Reducir texto
   ALBERT GUASCH / Barcelona

La idea de que Grecia abandone el euro y recupere el dracma ha dejado de contemplarse como una pesadilla imposible. El pasado 6 de mayo, el 70% de los griegos votaron por partidos contrarios a las condiciones del rescate. Y los sondeos de cara a la repetición de los comicios, el mes próximo, apuntan en el mismo sentido. ¿Qué significa eso para Grecia y para Europa?

1. ¿Qué efectos tendría para la economía griega?
Contando que Grecia dejaría de pagar sus deudas externas, el Banco Central Europeo dejaría a su vez de inyectar euros. El Gobierno se quedaría sin fondos para los sueldos públicos y las pensiones. Atenas necesitaría imprimir y reintroducir su antigua moneda, el dracma, rehacer todos los contratos y sellar las fronteras para limitar la huida de capitales. «Para Grecia significaría una devaluación rápida y brutal de su moneda. ¿Hasta cuánto? Eso no lo sabemos, pero sería muchísimo», explica Josep Borrell, exministro y exsecretario de Estado de Hacienda español. Algunas estimaciones hablan de al menos un 20%. Otros se atreven a citar el 50% «Apenas podría importar productos, porque los precios le resultarían excesivos, se produciría una enorme inflación y una gran recesión. El Gobierno tendría muchas dificultades para obtener dinero. La ventaja es que podría exportar a unos precios muy competitivos, pero es un país con escasa capacidad exportadora, o sea, no le compensaría», señala Borrell. El Gobierno no lograría recaudar suficiente en impuestos para satisfacer los servicios públicos y la austeridad se agravaría. Y cualquier tentación de imprimir moneda extra para acelerar la salida de la depresión podría conllevar una hiperinflación. En definitiva, un largo y oscuro túnel por delante.

2. ¿Y cómo afectaría la salida a los países de la eurozona?
Algunas voces comparan el impacto en la economía global que tendría la salida de Grecia con la caída de Lehman Brothers en el 2008. El diario The Guardian cifraba ayer en 1 billón de dólares el coste de la salida. El temor más extendido es que se propague el pánico a los países de la periferia europea bajo la asunción de que pudieran seguir los pasos de Grecia. Los inversores, ante la perspectiva de que sus capitales se vean devaluados por la introducción de nuevas monedas, huirían rápidamente a otros mercados más seguros, como Alemania u Holanda. «Económicamente se puede permitir la salida de Grecia del euro», han proclamado voces relevantes de la política europea, como el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble. Borrell está de acuerdo, «pero Europa mostraría su incapacidad para ayudar incluso a un país pequeño. Sería un problema político. Alemania y Francia deberían de ayudar al máximo a Grecia a salir de su situación, dándole tiempo para enjugar su déficit, crear un plan de inversiones¿ No basta con decirlo», dice el expresidente del Parlamento Europeo.
«Si Grecia sale del euro y se produce una situación de pánico de los mercados, países como Portugal, Irlanda, España e Italia pueden pasarlo muy mal. Las inversiones se basan en la confianza y si no existe podría conducirnos a una espiral desalentadora y que exigiría una actuación contundente de los gobiernos para calmar la huida de capital, que de hecho ya ha comenzado, y no solo en Grecia», explica Xavier Puig, profesor de Economía de la Universitat Pompeu Fabra.

3. ¿Puede la eurozona frenar los efectos de un contagio?
Es una incógnita enorme. La pregunta inevitable es qué país sería el siguiente en verse amenazado seriamente por los mercados. Portugal aparece en boca de todos. Pero antes de llegar a ello conviene preguntarse si la eurozona es capaz de persuadir a los inversores de que Grecia es un caso singular. Y su arma para mostrarse convincente y con voluntad de mantener unida la zona euro sería a través de una acción ilimitada del Banco Central Europeo. «Si los problemas de Grecia se extienden a Portugal y luego a España e Italia, entonces ya son palabras mayores», confiesa un profesor de Economía universitario que prefiere guardar el anonimato y ahorrarse verbalizar las consecuencias.
David Cameron, el primer ministro británico, lanzó desde Manchester un mensaje perentorio a las autoridades europeas: «Nos enfrentamos a un escenario nunca visto, con riesgos potenciales enormes para todo el mundo». El profesor universitario señala que «los países acreedores europeos tendrán que aceptar que Grecia no puede pagar sus deudas. Entiendo a alemanes y franceses, que les dé rabia tener que pagar la fiesta griega, pero es que de lo contrario...», dice sin acabar la frase. Y subraya: «En realidad, dada la huida en marcha de capitales, ya estamos contagiados de la crisis griega».
 
 

Monumento al dracma 8 Escultura de homenaje a la vieja moneda griega, en Atenas. AP / PETROS GIANNAKOURIS

Edición Impresa

Edición Impresa

Versión en .PDF

Información publicada en la página 14 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 18 de mayo de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)

Votos:
+0 votar a favor
-0 votar en contra
Compartir: delicious digg technorati yahoo meneame facebook buzz
Imprimir Enviar esta noticia Aumentar/ Reducir texto

Escribe tu comentario:

AVISO: El comentario no puede exceder de 500 caracteres

PARA PARTICIPAR DEBE SER USUARIO REGISTRADO. (Registrarse | Iniciar Sesion)

Internacional

Lo +

Lo más
Mostrar grupo Lo más visto
Ocultar grupo Lo más comentado
Mostrar grupo Lo más valorado
Mostrar grupo Lo más enviado