Su edad pasa por ser uno de los secretos de Estado mejor guardados y ella jamás la revela, pero Wikipedia airea su fecha de nacimiento: 8 de agosto de 1959. La princesa Mozah de Catar tiene 53 años, aunque su aspecto es juvenil gracias a diversas operaciones de cirugía estética. Es la segunda de las tres esposas del emir de Catar, el jeque Hamad Bin Jalifa al Zani, pero parece la única porque lo acompaña en visitas al extranjero, trabaja por mejorar la educación en su país, impulsa reformas sociales y promueve el acercamiento entre culturas como embajadora de la Alianza de Civilizaciones.
Información publicada en la página 15 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 24 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Nacida en Al-Khor (Catar), en una familia de comerciantes, Mozah se crió en El Cairo porque su padre, Nasser Abdulá al Missed, nacionalista árabe, tuvo que exiliarse, y volvió a Catar en 1977. La primera dama preside la Fundación Catar para la Educación, la Ciencia y el Desarrollo Comunitario y es vicepresidenta del Consejo Supremo de Sanidad. Su papel no es de florero sino que se implica a fondo en su trabajo e impulsa proyectos sociales y económicos. Estudió Sociología en la Universidad de Catar y diversos doctorados.
Madre de siete de los 27 hijos del emir, es embajadora de la Unesco y miembro del Grupo por los Objetivos del Milenio de la ONU y ha recibido premios internacionales. Su rostro y su esbelta figura aparecen en las revistas del corazón. Sus modelos, de los diseñadores más prestigiosos, ofrecen una imagen muy alejada del atuendo negro de sus compatriotas.
Mozah lleva la cara descubierta y ni siquiera usa velo sino pañuelos o gorros elegantes. Moderna y discreta, pronuncia discursos a favor de la apertura del islam -en su país impera una de las ramas más estrictas, el wahabismo- y de la participación de las mujeres en la vida laboral. Mozah gasta millones en arte y joyas y ha invertido en diversas empresas.