Las intensas lluvias han dejado en la ciudad de Buenos Aires y sus alrededores dos muertos y 2800 evacuados, además de importantes pérdidas económicas. La capital argentina ha soportado una de las peores precipitaciones del siglo. Durante 24 horas han caído 91 milímetros cúbicos. Once años atrás, cuando el cielo escupió 67,4 milímetros cúbicos, la ciudad entró en pánico.
La tormenta iniciada el domingo por la noche ha vuelto a poner en evidencia la fragilidad estructural de la ciudad. Una semana antes, unos 350 científicos de 80 países se habían reunido en Buenos Aires a lo largo de tres días para discutir los niveles de vulnerabilidad de los grandes centros urbanos y la capacidad de adaptación al cambio climático. "Argentina, en tanto, no tendrá problemas importantes en sus costas al menos en este siglo", dijo durante ese foro Vicente Barros, de la Universidad de Buenos Aires. La vicejefa de Gobierno de la ciudad, consideró, sin embargo, que la lluvia genera "más perjuicio que antes" y eso se debe a que "hay un cambio climático impresionante” y las precipitaciones “no son lo que eran antes”. Desde hace meses, y a la luz de tormentas tan impredecibles como capaces de provocar el caos, algunos especialistas se inclinan por pensar que la capital argentina se está “tropicalizando”.
El físico y doctor en Meteorología argentino Osvaldo Canziani es uno de los que creen que el destino de Buenos Aires quedará pronto asociado a las lluvias intempestivas. “La ola de calor que estamos viviendo es parte de este gran cambio”, dijo este científico que formó parte del Panel Intergubernamental de Cambio Climático que ganó el Premio Nobel de la Paz en el 2007. La “tropicalización” de Buenos Aires tiene evidencias científicas incontrastables: cambios en las temperaturas, en las lluvias, en la humedad y en los vientos. “El cambio climático está produciéndose en todo el planeta, y en la ciudad ya se están observando cambios. Por lo cual, hay que prepararse y tomar medidas ahora, que necesitarán de la colaboración de toda la población para que se puedan llevar a cabo”, aseguró.
Según la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA), la temperatura promedio aumentará medio grado durante la presente década. Las precipitaciones ya se incrementaron un 20%, lo que ha aumentado el nivel del Río de la Plata. “El riesgo de mayores inundaciones será mayor. Porque se sabe que el nivel del mar crecerá. Entonces, el área costera que está por debajo de la cota de cinco metros sobre el nivel del mar podría verse inundada, así como algunas zonas cercanas a arroyos y ríos”, dijo Canziani. Y con las inundaciones avanzarán enfermedades como el dengue, la fiebre amarilla y la leptospirosis.