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En un nuevo viernes de la ira tras el rezo musulmán por la divulgación en EEUU de un vídeo ofensivo con Mahoma y por la publicación en Francia de unas caricaturas del profeta en el semanari satírico Charlie Hebdo, las autoridades francesas y representantes de las comunidades musulmanas en ese país trataban ayer de calmar el fuego. El Consejo Francés del Culto Musulmán (CECM) llamó a sus seguidores a «no manifestarse» después de que las protestas hayan sido desautorizadas por el Gobierno.
Protesta de mujeres ante la Embajada de Francia en Londres. AFP / ADRIAN DENNIS REUTERS / ANDREW BIRAJ / REUTERS / OMAR SOBHANI
Protesta de mujeres ante la Embajada de Francia en Londres. AFP / ADRIAN DENNIS REUTERS / ANDREW BIRAJ / REUTERS / OMAR SOBHANI
Protesta de mujeres ante la Embajada de Francia en Londres. AFP / ADRIAN DENNIS REUTERS / ANDREW BIRAJ / REUTERS / OMAR SOBHANI
Información publicada en la página 12 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 22 de septiembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
«Estimamos que toda manifestación en el contexto actual puede ser objeto de manipulación y ser contraproductiva. Los musulmanes de Francia deben respetar el marco legal en el que las manifestaciones son autorizadas», afirmó Mohamed Musaui, presidente del principal órgano de representación de los musulmanes en Francia.
Las embajadas, consulados y escuelas francesas en una veintena de países árabes amanecieron ayer cerrados por temor a un desbordamiento de las protestas tras la publicación de las caricaturas de Mahoma en el Charlie Hebdo. Los expatriados franceses en los países musulmanes fueron llamados a mantenerse vigilantes, y «preferentemente» a permanecer en sus casas.
BATALLAS CAMPALES / La indignación de los musulmanes por la publicación de caricaturas de Mahoma en una revista francesa y por la difusión del tráiler que insulta al profeta se hizo sentir ayer de nuevo en diversos países. El nuevo viernes de la ira musulmán fue además sangriento en Pakistán. A pesar de que el Gobierno paquistaní llamó a los ciudadanos a protestar pacíficamente y bautizó la jornada como Día del Amor por el Profeta, las manifestaciones se convirtieron en batallas campales en las que decenas de personas se enfrentaron a las fuerzas de seguridad en Islamabad -la capital-, Lahore, Karachi y Peshawar. Hubo al menos una quincena de muertos.
En Kuala Lumpur, la capital de Malasia, miles de personas se manifestaron pacíficamente cerca de la embajada de EEUU y en una mezquita próxima. En Yakarta, la capital de Indonesia, el país con más musulmanes del mundo, las embajadas francesa y estadounidense se cerraron y se llevaron a cabo concentraciones pacíficas ante los consulados de Surabaya, Medan y Bali.
Más de 2.000 personas protestaron en Sri Lanka y otras tantas en Bangladesh, donde se quemaron banderas estadounidenses y retratos del presidente de EEUU, Barack Obama. Las manifestaciones siguieron también en Kabul, la capital afgana, donde un millar de congregados gritó «muerte a América». En Teherán, un centenar de personas se congregó ante la embajada francesa para condenar las caricaturas y denunciar un «boicot sistemático contra el islam».
En la ciudad iraquí de Basora salieron a la calle unas 3.000 personas y se quemaron banderas estadounidenses e israelís. Miles de libaneses se concentraron en el Valle de la Bekaa convocados por el grupo chií Hizbulá y centenares de manifestantes se dieron cita en las ciudades egipcias de El Cairo y Alejandría.
Los musulmanes de la ciudad alemana de Friburgo también expresaron su descontento, pero de forma pacífica, mostrando pancartas que decían «La dignidad del profeta Mahoma es nuestra dignidad». En Alemania hay cuatro millones de musulmanes y una revista satírica, Titanic ha anunciado que el número de octubre mostrará en su portada una caricatura del profeta Mahoma y Bettina Wulff, la mujer del expresidente Christian Wulff, quien dimitió por tráfico de influencias.
En Francia, la opinión pública está dividida sobre la publicación de las caricaturas. El 39% de los franceses desaprueban la decisión de Charlie Hebdo, mientras que el 37 % lo encuentran «positivo» y un 24 % se reservan su opinión. El sondeo arroja también que el 58 % de los encuestados consideran que «la libertad de expresión es un derecho fundamental», del que forman parte las caricaturas del semanario satírico.
La ONU fue muy clara al respecto. La Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos consideró «malintencionadas y deliberadamente provocativas» las caricaturas de Mahoma, al igual que el vídeo La inocencia de los musulmanes, que ridiculiza la figura del profeta. Ya el miércoles, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, dijo que la libertad de expresión es un derecho que no debería servir «para provocar y humillar los valores y las creencias» de otros pueblos.