Abatido en un callejón, con un caudal sanguinolento brotando de su cabeza, frente a la puerta trasera de una zapatería. La foto certifica el final previsible, aunque demorado, de Zhou Kehua. La policía china finiquitó la carrera criminal del Rambo chino después de una búsqueda de más de ocho años. La última etapa había sido seguida en la red, donde los internautas se alegraron de la caída del delincuente más buscado y peligroso de China.
Información publicada en la página 13 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 15 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Zhou, 42 años, era sospechoso de nueve muertes desde que en el 2004 disparó a una mujer para robarle 70.000 yuanes (unos 9.000 euros). Sus delitos se extienden por tres provincias. Solía esperar a que sus víctimas sacaran ingentes cantidades de dinero de los cajeros automáticos, las seguía y, sin más trámites, disparaba y escapaba. El modus operandi de Zhou es una novedad en China porque las leyes nacionales prohíben las armas de fuego y los atracadores suelen utilizar métodos más artesanales. Los episodios de desesperados por injusticias sociales o de simples enajenados, provistos en la mayoría de casos con cuchillos, se saldan con menos víctimas que en Estados Unidos.
«No habíamos visto un asesino con tanta sangre fría en años», dijo un policía a la agencia de noticias oficial. Zhou debía abrigar la certeza de la pena de muerte ya tras el primer asesinato, así que en los siguientes actuó sin cortapisas morales: sus víctimas muertas no podrían identificarlo.
Dio su último golpe el viernes en un banco de Chongqing, la macrociudad del interior de China. Mató a una mujer, hirió a dos hombres y al día siguiente mató a un policía. Las autoridades echaron el resto. Ofrecieron recompensas que sumaban cinco millones de yuanes, (636.000 euros) por informaciones que condujeran a su captura, colgaron carteles con su fotografía incluso en Shanghái (en la otra punta del país) y emitieron programas especiales en la televisión pública con su descripción: 1,67 metros, piel oscura, acento cerrado de Chongqing y una cicatriz en la ceja izquierda.
Decenas de miles de agentes de la provincia y de las vecinas fueron liberados de cualquier otro asunto y enviados a las montañas de Chongqing, de donde Zhou era oriundo. No se recuerda una operación policial mayor en China por un solo hombre. El criminal, experto de la supervivencia en el bosque, era conocido como Rambo en la red china. La televisión mostró durante días a los agentes peinando la montaña.
En realidad fue una treta. Zhou había sido visto en un centro comercial de Chongqing y Pekín montó el dispositivo para hacerle creer que buscaban en el lugar equivocado.
Trampa al delincuente
Mientras, cuatro equipos policiales merodeaban por la ciudad y le encontraron a apenas 15 kilómetros de su hogar materno. También su exmujer y su hijo de 13 años vivían en un barrio cercano. Los vecinos lo han descrito como un joven honesto e introvertido, agradable y buen nadador. A los 18 años fue al río Jialing a recoger tierra para las compañías de construcción y en 1997 pasó un año en un campo de reeducación por trabajo por posesión de armas.
Su aventura terminó el martes en el distrito de Shapingba tras un tiroteo con la policía. La televisión pública estatal informó que cayó abatido. Un diario aseguró que se suicidó y la televisión local concretó que, después de recibir dos disparos, giró su pistola hacia él y apretó el gatillo. La foto de su cadáver rápidamente circuló por internet y los medios oficiales. La cacería de Zhou ha sido el tema más popular en los últimos días en la red china. Junto al cadáver había un pequeño bolso negro con medicinas contra el catarro, billetes de tren y 300 yuanes (38 euros).