La impotencia demostrada por la comunidad internacional en los muchos meses que dura ya el sangriento conflicto sirio quedó ayer refrendada con el aplazamiento de la reunión prevista en el Consejo de Seguridad de la ONU para plantear una nueva resolución sobre Siria. Varias propuestas están sobre la mesa, incluida la aplicación de sanciones, aunque todo hace indicar que la oposición rusa y china a las sanciones motivó la suspensión de la reunión. «La ventana se está cerrando» para encontrar una solución negociada al conflicto, dijo en un comunicado la Casa Blanca, añadiendo un poco más de presión al Kremlin.
Información publicada en la página 13 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 19 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Pero Moscú no parece dispuesto a dar su brazo a torcer, ni siquiera después de que Vladímir Putin hablara ayer por teléfono con el presidente Barack Obama. Si bien ambos bloques están de acuerdo en prolongar la misión de los observadores de la ONU, Rusia se niega a aceptar que el plan de paz de Kofi Annan quede enmarcado en el capítulo 7 de la carta de la ONU, lo que permitiría al consejo aplicar sanciones o utilizar la fuerza para asegurarse de que el plan se implementa. Fuentes occidentales han asegurado que no pretenden utilizarlo para lanzar una operación militar, pero Moscú no se fía después de ver lo que ocurrió en Libia.
CONSECUENCIAS DEL ATENTADO / Y, mientras, desde varias cancillerías se trataba ayer de interpretar el impacto que tendrá el descabezamiento del aparato de seguridad sirio con el atentado de Damasco.
La Casa Blanca aseguró que «es evidente» que el régimen está perdiendo el control del país. «Está tomando impulso la ofensiva contra Asad, con crecientes deserciones y una oposición cada día más fuerte y unida que opera a lo largo del país».
Pero quizá sea precipitado dar al régimen por muerto. Podría ser el principio del fin, pero también el inicio de una contraofensiva todavía más cruel y despiadada.
Lo que más preocupa a Estados Unidos es que Asad pueda usar sus armas químicas, trasladadas recientemente, según la inteligencia israelí y estadounidense. El régimen aduce motivos de seguridad.
«Les hemos dejado muy claro de que son responsables de salvaguardarlas -dijo ayer el secretario de Defensa, Leon Panetta- y que tendrán que responder si algo les sucede».