China ha acusado formalmente de homicidio voluntario a Gu Kulai, esposa del defenestrado líder político Bo Xilai. Gu y un empleado de la familia serán procesados por la muerte del empresario inglés Neil Heywood, quien apareció muerto en noviembre en la habitación de su hotel en Chongqing, la macrourbe del interior.
Aunque la explicación oficial apuntó al coma etílico, la condición de abstemio del fallecido y las presiones de la embajada inglesa forzaron una investigación más profunda que acabó con la detención de Gu. Ésta y el acusado mantenían una relación adúltera, según algunas fuentes.
Éstas aseguran que Heywood ayudaba a la familia a sacar ingentes cantidades de dinero fuera del país y que su relación se rompió cuando amenazó a Gu con destapar el caso si no aumentaba su comisión.
Gu, una abogada de fama internacional, formó con su marido uno de los matrimonios más poderosos de China hasta que éste fue purgado por corrupción meses atrás. Bo, de quien no se sabe nada desde su detención, era uno de los políticos más populares del país y aspiraba a una de las nueve sillas en el poderoso Comité Permanente del Partido Comunista de China, cuya renovación se llevará a cabo en el congreso de este otoño.
El juicio a Gu se celebrará a principios de agosto, señalaron sus abogados. Es previsible que Pekín quiera cerrar el mayor escándalo político en décadas antes del cónclave político.