Faltan seis millones de euros en la caja. Es dinero de los contribuyentes entregado a los partidos para su financiación. Pero, supuestamente, 10 cargos del conservador Partido de la Libertad (PDL), la formación encabezada por Silvio Berlusconi en la autonomía de Lazio (Roma), han dilapidado esa cantidad desde el 2010, cuando ganaron las elecciones.
Información publicada en la página 16 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 22 de septiembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
La magistratura ha abierto un sumario y la policía de Hacienda ha instalado a sus inspectores en la sede del Gobierno regional. Mientras, las redes sociales difunden los vídeos de dos fiestas dignas de Nerón o Calígula, o del Satiricon de Federico Fellini, con esclavas, centuriones y pretorianos. Todos ellos protagonizados por políticos regionales y sus amigos y amigas, imágenes que tal vez resulten más divertidas que las de los trajes de otras latitudes.
La presidenta regional del Lazio, Renata Polverini, ya ha dicho que no dimitirá. El escándalo ya ha costado el cargo al jefe del grupo parlamentario regional del PDL, Francesco Battistoni, que el jueves presentó su dimisión «irrevocable».
«Todos se han equivocado, pero no todos igual», dijo, en un pleno en el Parlamento autonómico. Sus correligionarios explican que la presidenta era «una víctima» y que, de dimitir, a Berlusconi se le hundiría todo el PDL, algo que no se puede pemitir a tan solo nueve meses de las elecciones generales legislativas.
El mecanismo legal prevé que la financiación pública de las formaciones políticas se realice a través del Gobierno autonómico. El tesorero de los conservadores, Franco Fiorito, explicó que el dinero se distribuía a partir de simples peticiones e incluso de «llamadas telefónicas».
FIESTAS IMPERIALES / Las dos fiestas imperiales en las que participó la Polverini, según se aprecia en las fotografías, costaron 25.000 y 50.000 euros respectivamente. Fiorito sostuvo que los consejeros conservadores recibían también un premio anual de 100.000 euros por cabeza.
Carlo Verdone, actor y director de cine, heredero de los grandes autores de la comedia italiana, manifestó no entender lo sucedido. «Las imágenes de aquella fiestas son inquietantes y no hacen reír», dijo.
El director de Viajes de novios y Puestos de pie en el Paraíso añadió: «Nuestra fantasía ha sido superada y no queda sátira por crear, ya que la verdadera comedia es la que escenifican cada día los telediarios».