Rebekah Brooks y su marido, Charlie, salen de los juzgados tras la declaración de ella ante la comisión Leveson. SANG TAN | AP
Nuevas pruebas en el escándalo de las escuchas telefónicas amenazan al Gobierno de David Cameron. Un correo electrónico, desconocido hasta ahora, sugiere, que el ministro de Cultura, el conservador Jeremy Hunt, pidió orientación y consejo a uno de los más importantes directivos del Grupo Murdoch, Fred Michel, sobre la línea a seguir por el ejecutivo, en el caso los pinchazos telefónicos.
Hunt está ya acusado de haber mantenido unas relaciones demasiado estrechas con News Corporation, el conglomerado mediático de Rupert Murdoch, cuando se estaba negociando la compra de la plataforma multimedia vía satélite BSkyB (British Sky Broadcasting), en la que él tenía la última palabra. En el correo electrónico, fechado en junio del pasado año, enviado por Michel a Rebekah Brooks, se afirmaba también que el Gobierno de Cameron trataría de impedir una investigación pública sobre el escándalo.
Los nuevos detalles se han conocido durante la comparecencia de cinco horas de Brooks ante la comisión Leveson. En el interrogatorio se ha sabido que Cameron envío mensajes de ánimo y simpatía a la que fue la mujer más poderos de la prensa británica, después de ser cesada y detenida. La antigua directora ejecutiva de News International y exdirectora del diario The Sun y del dominical News of the World del grupo Murdoch, confirmó haber recibido "indirectamente", un mensaje de apoyo de Cameron.
En otro correo, el primer ministro se disculpaba de no poder mostrarse más leal hacia ella en público, porque el líder laborista de la oposición, Ed Miliband, “me tiene muy presionado”. Brooks también admite haber discutido con el primer ministro y con el titular de Finanzas, John Osborne, tanto la compra de BSkyB como el escándalo de las escuchas, un tema del que también habló con uno de los jefes de Scotland Yard, John Yates, posteriormente cesado
Brooks compartió con Cameron numerosos encuentros, fiestas y reuniones, privadas y sociales. Los dos se vieron en varias ocasiones e intercambiaron mensajes, "un par de veces por semana", durante la campaña electoral en el 2010. Cameron firmaba esos mensajes con la expresión "a lot of love" ["con cariño"]. Durante esa campaña los diarios populares del grupo Murdoch abandonaron el apoyo a los laboristas y comenzaron a respaldar a los conservadores.
Cameron no ha sido el único político que ha mostrado su simpatía a la que fuera gran protegida de Murdoch, cuando cayó en desgracia. También mandaron mensajes otros muchos conservadores, como Osborne y los responsables de Interior y Asuntos Exteriores, así como el exprimer ministro laborista, Tony Blair, con quien Brooks mantuvo una amistosa y estrecha relación, cuando era líder de la oposición y más tarde, primer ministro. Blair y sus ayudantes “fueron una constante presencia en mi vida durante muchos años”, ha señalado la exdirectiva.