Estados Unidos y Rusia se han enzarzado en las últimas horas en una sarta de recriminaciones a raíz de la crisis en Siria digna de los tiempos más álgidos de la guerra fría, justo cuando los dos países intentaban acercar posiciones en vísperas de la reunión que los presidentes de los dos países, Barack Obama y Vladimir Putin, celebrarán la próxima semana durante la cumbre del G-20 en México.
El ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov (izquierda), junto a su homólogo iraní, el miércoles en Teherán. ABEDIN TAHERKENAREH | EFE
Durante una visita a Irán, el único aliado regional del régimen sirio de Bashar el Asad, el ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov, acusó anoche a EEUU de armar a "países de la región", en clara réplica a las recriminaciones que en los últimos días ha venido haciendo Washington del hecho probado de que Moscú proporciona armas a Damasco. "Nosotros no entregamos a Siria ni a nadie cosas que sean utilizadas en la lucha contra los manifestantes pacíficos, contrariamente a EEUU que entrega regularmente a países de la región equipamientos especiales de este tipo", afirmó Lavrov.
La airada aseveración de Lavrov se produjo un día después de que la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, expresara su preocupación por el hecho de que Rusia fuera a entregar helicópteros de ataque a Siria lo que, según Washington, puede provocar una escalada dramática en Siria, país que según la ONU, se encuentra ya en plena guerra civil. El bloqueo de Siria impide que el Consejo de Seguridad de la ONU adopte siquiera una condena contundente del régimen de Asad.
Un año y tres meses después del comienzo de lo que inicialmente eran protestas pacíficas en el marco de la denominada primavera árabe, fuertemente reprimidas por el régimen, la violencia en el país se ha convertido en algo cotidiano. Esta mañana han estallado dos coches bomba, uno en las inmediaciones de Damasco y otro en el norte del país. El primero, en la capital, ha causado heridos de diversa consideración y daños materiales. El segundo, en un puesto de control militar en la provincia de Idleb, ha causado un número indeterminado de víctimas mortales, según el opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos.
Mientras, las tropas leales al régimen de Asad han reanudado los bombardeos contra el barrio de Al Jalediya, en la ciudad de Homs (en el centro del país) y contra la localidad de Kafr Shams, en la provincia meridional de Deraa.