Washington quiere aumentar la presión sobre el régimen de Teherán para hacerle ver que el único camino que puede evitar un ataque israelí contra instalaciones nucleares iranís es negociar con las potencias occidentales seriamente sobre su programa nuclear, que Irán asegura que es pacífico, pero que Estados Unidos y Europa afirman que tiene fines bélicos, según fuentes militares estadounidenses citadas ayer por el diario The New York Times.
Información publicada en la página 12 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 04 de septiembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
En Israel, el periódico Yedioth Aharonoth, publicó que la Administración de Barack Obama habría informado a Irán a través de dos países europeos de que no apoyaría un bombardeo israelí contra centrales nucleares iranís si Teherán se abstuviera de atacar intereses americanos en el golfo Pérsico. Washington, no obstante, negó estas informaciones. «Son completamente incorrectas, la noticia es falsa, no hablamos sobre hechos hipotéticos», dijo el portavoz de la Casa Blanca, James Carney.
«LÍNEA ROJA» / El primer ministro israelí, Binyamin Netanyahu, indicó el domingo que la comunidad internacional «no tiene una línea roja clara» respecto al programa nuclear iraní. «Creo que tenemos que decir la verdad: no se impone una línea roja clara a Irán y [Teherán] no percibe ninguna determinación para detener» sus planes atómicos, señaló Netanyahu en la reunión semanal del Consejo de ministros. «Mientras Irán no sienta que hay una línea roja y una voluntad [internacional] de ponerle límites no dejará de hacer avances en su programa nuclear. Irán no ha de conseguir la bomba atómica», subrayó el primer ministro israelí.
Las fuerzas estadounidenses tienen previsto participar este mes junto a más de 25 países en unos ejercicios navales para desminar de una envergadura sin precedentes, con la intención de disuadir a Irán de la posible tentación de bloquear las exportaciones petroleras a través del estrecho de Ormuz -por donde pasa el 40% del tráfico mundial de crudo- y asfixiar la economía mundial. EEUU cree que el régimen de los ayatolás podría tener en mente minar la zona del golfo Pérsico como respuesta a un ataque israelí sobre su territorio.
RADARES / Washington está dando los últimos toques a un nuevo sistema de radares en Cátar que se sumaría a los que ya instaló en Turquía y en Israel y que supondría el fin de la construcción de un amplio arco regional de defensa antimisiles, según informaron las fuentes citadas por The New York Times.
Este periódico asegura que EEUU estaría explorando la posibilidad de lanzar una «tranquila» guerra cibernética contra Irán para interferir en su programa nuclear. En 2010, las agencias de espionaje estadounidense e israelí infectaron centrifugadoras de uranio iranís con el virus informático Stuxnet y consiguieron ralentizar los planes atómicos de la República Islámica.
The New York Times subraya que un error en el código del Stuxnet, que se «escapó» para contaminar al resto del mundo, alertó a las autoridades iranís, que tomaron una serie de medidas para proteger sus centrales nucleares de futuros ataques cibernéticos. Israel, según la información del diario neoyorquino, recurrió a estos métodos para evitar una intervención militar que habría podido provocar una guerra en toda la región de Oriente Próximo.
El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) aseguró en un informe el jueves pasado que a pesar de las sanciones internacionales contra Irán, el régimen de Teherán ha doblado sus capacidades para enriquecer uranio en sus instalaciones nucleares en Fordo.
Además, Teherán ya ha construido el 30% de un escudo de defensa antimisiles que desarrolla para sustituir al sistema ruso S-300, que Moscú no quiso vender a Irán, según informó el jefe de la fuerza de defensa del aire iraní, el general Farzad Esmaili, citado por la Agencia de Noticias de los Estudiantes Iranís (ISNA). Esmaili señaló que Irán llevará a cabo unos ejercicios de defensa aérea a gran escala en el transcurso de los próximos dos meses que afectarán a todo el país.
«Utilizaremos todo lo que tengamos para defender a Irán», declaró Esmaili. «Hoy en día, la principal amenaza es aérea porque la vía aérea consigue grandes resultados, y por lo tanto, sentimos la necesidad de que las defensas aéreas funcionaran de forma independiente», añadió el general iraní.