Irlanda, uno de los países más endeudados de Europa, acudió ayer a las urnas para ratificar el Tratado de Estabilidad Financiera. El resultado del referendo se conocerá a última hora de hoy, pero todos los sondeos apuntan a una victoria holgada del sí.
Información publicada en la página 14 de la sección de Mundo de la edición impresa del día 01 de junio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
De haber una sorpresa a última hora, esta vendría del elevado número de indecisos -un tercio de los 3,1 millones de electores- que ayer aún no sabían por qué opción inclinarse. El Gobierno irlandés ha tratado denodadamente que la consulta no se convierta en un voto popular contra las medidas de austeridad que castigan a los irlandeses desde el 2008.
PRAGMATISMO / El Ejecutivo que preside Enda Kenny, del Fine Gael, intensificó en las últimas semanas la campaña en favor de la ratificación, a fin de «potenciar la estabilidad y restaurar la confianza en el euro». El argumento de anteponer el pragmatismo a cualquier otra consideración debería haber triunfado. Solo con el sí, Irlanda podrá acceder en el futuro a los 700.000 millones de euros del Mecanismo Europeo de Estabilidad, del que no se beneficiaría si triunfa el «no».
Los inversores internacionales también habían advertido de que un rechazo del pacto haría peligrar las inversiones.